Ya me contaban colegas de Lima que la constitución no tocarán porque funciona bien. ¿Funciona para quién? 18 años enseñando matemáticas en colegio público, sigo igual que cuando empecé. Mis alumnos siguen dejando las aulas para ir a trabajar a la chacra o a la ciudad. Una nueva constitución no es capricho, es necesidad. Así se ha vivido siempre acá en el sur.