Después de aquella amenaza anónima por una nota de extorsión, dejé de salir de noche varios meses. Negrón se pegaba a la puerta cada vez que volvía tarde. Ahora, con el clima político, colegas vuelven a recibir llamadas. ¿Hasta cuándo va a ser parte del oficio callarse o irse? 📹📓
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