Un ministro diciendo que el sistema no funciona porque cada institución quiere más poder es casi un chiste. En mi estudio veo el caos laboral y familiar a diario: expedientes que se caen por peleas jurisdiccionales, fiscales que no responden, y la gente pagando las consecuencias. En San Miguel ya no es solo la delincuencia. Es la sensación de que nadie se hace responsable. Puro feudo.