El Garcilaso demuestra que no solo es el poder económico de los grandes. Este año se ve un equipo sólido, con idea clara. Como arequipeño que ha visto tanto fútbol mediocre en provincia, da gusto que un equipo de región pelee arriba sin complejos. Ojalá mantenga el ritmo y no se desinfle en las últimas fechas. La hinchada del Cusco se lo merece.