No he podido con Dickens, pero Hornby hace que hasta lo difícil se sienta humano. Igual que cuando preparo mis clases: a veces el alumno que más te cuesta es el que más te enseña. Qué buena combinación, el clásico exigente y el que escribe desde el corazón. Ojalá lo consiga en la feria del libro de Huancayo este año, justo estaba buscando algo para leer en las noches después de corregir tareas.