El III Congreso Nacional de Áreas de Conservación Regional (ACR) se realizará en Cusco del 6 al 9 de septiembre y reunirá a representantes vinculados con la gestión de estos espacios de conservación en el país. Durante el encuentro, el Gobierno Regional (GORE) de Cajamarca presentará el balance de su gestión al frente de la Red de Áreas de Conservación Regional del Perú, responsabilidad que asumió durante el último año.
La presentación estará a cargo de Ercy Jhuly Sánchez Sorue, actual coordinadora de la Red de ACR y especialista del ACR Bosques Secos del Marañón. El balance abordará los avances alcanzados durante este periodo, entre ellos el trabajo con las comunidades vinculadas a estas áreas, así como la posición de los gobiernos regionales frente a las decisiones adoptadas desde el Gobierno nacional en materia de conservación.
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El convenio también contempla el fortalecimiento de las actividades de campo, acciones socioambientales y asistencia técnica para fomentar medios de vida sostenibles entre las poblaciones rurales vinculadas a las ACR. (Foto: Difusión)
Sánchez Sorue es ingeniera ambiental por la Universidad Nacional Toribio Rodríguez de Mendoza y magíster en Gestión Ambiental por la Universidad Nacional de San Martín. Cuenta con más de diez años de experiencia en los sectores público y privado y ha desempeñado funciones en el Proyecto Especial Alto Mayo y en la Dirección Ejecutiva de Recursos Naturales del Gobierno Regional de Amazonas.
La Red de Áreas de Conservación Regional (ACR) continúa ampliando su alcance. Inicialmente estuvo conformada por 17 gobiernos regionales, además de Lima Metropolitana y el Callao. Este año, Pasco se incorporó tras el reconocimiento de su primera ACR, con lo que la Red pasó a reunir a 18 gobiernos regionales, además de Lima Metropolitana. Las regiones que todavía no cuentan con un ACR reconocida, pero mantienen propuestas de conservación en proceso, también participan en las actividades de la Red en calidad de veedoras. Sin embargo, no tienen derecho a voto en las decisiones del espacio.
Más de S/667 mil para negocios sostenibles
El hito más significativo de la gestión de Cajamarca ha sido el impacto económico directo en las poblaciones aledañas a estas áreas. Según detalla Sánchez, se ha logrado acompañar la formulación de 26 planes de negocio. Estos planes abarcan a 16 áreas de conservación pertenecientes a 11 gobiernos regionales. Estas iniciativas apuntan a fondos concursables clave como Emprendedores por Naturaleza, Innovasuyo de Cusco y Procompite. Además, la elaboración de los planes de negocio fue financiada por Andes Amazon Fund (AAF) con el apoyo de Naturaleza y Cultura Internacional (NCI).
El esfuerzo ya está dando frutos tangibles: tres proyectos han resultado ganadores en Emprendedores por Naturaleza (distribuidos en Amazonas y San Martín) y dos más han asegurado financiamiento de Procompite en Cusco. Así, han logrado apalancar más de 667,500 soles exclusivamente para potenciar negocios sostenibles. La visión a futuro es aún más ambiciosa, con múltiples planes postulando a programas como Agroideas en regiones como Ucayali y Amazonas. Se proyecta captar más de 1.7 millones de soles adicionales.
«Muchas veces el propio personal invierte de su presupuesto para reparar o comprar equipos. Es, en realidad, amor a la conservación.»

La brecha presupuestal de las ACR
A pesar de estos avances comunitarios, el presupuesto institucional sigue siendo la barrera más formidable. Sánchez advierte que el sector de conservación es sistemáticamente el «eslabón más débil» al interior de las gerencias de planificación de los propios gobiernos regionales. Históricamente, las nuevas ACRs han dependido del financiamiento de cooperantes internacionales y ONGs durante sus primeros tres años para poder operar.
Para mitigar esta carencia, la Red ha intervenido de forma directa apalancando fondos para implementar equipos críticos de control, vigilancia y respuesta ante incendios forestales. Unas 14 ACRs se han beneficiado con paquetes que rondan los 12,000 dólares para la adquisición de drones, GPS, visores y comunicaciones. Hasta antes de este apoyo de AAF, las áreas operaban con equipos obsoletos o dependían del sacrificio económico de sus propios especialistas. Estos profesionales actuaban impulsados por su vocación y «amor a la conservación».
El reclamo por verdaderas políticas descentralizadas
El Congreso Nacional de ACR es organizado desde los gobiernos regionales, mientras que entidades del Gobierno nacional, como el Ministerio del Ambiente (Minam) y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (Sernanp), participan como invitadas. En ese marco, la Red de ACR plantea una mayor incorporación de las áreas de conservación regional en las políticas, instrumentos y presupuestos destinados a la conservación.
Según Sánchez, durante años buena parte de los recursos y mecanismos de financiamiento estuvieron concentrados en las áreas naturales protegidas de administración nacional, mientras que las ACR enfrentaban mayores limitaciones para acceder a ellos. En los últimos años, sin embargo, Sernanp ha comenzado a incorporar a estas áreas en proyectos financiados a través de mecanismos como el GEF y el GBFF del Banco Mundial.
Otro de los pedidos de la Red es la actualización del documento técnico sobre sistemas regionales de conservación, vigente desde 2014. Sánchez sostiene que la planificación debe incorporar una visión territorial más amplia y dejar de considerar las áreas protegidas como espacios separados, para avanzar hacia un enfoque de «mosaicos y corredores de conservación».
La Red también mantiene pendiente el tema presupuestal. De acuerdo con Sánchez, compromisos de financiamiento planteados por el Minam durante la edición anterior del Congreso no llegaron a concretarse debido a dificultades en el proceso presupuestario con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF). Frente a ello, los gobiernos regionales plantean que futuras asignaciones sean transferidas directamente a los GORE para evitar que los recursos «se queden en el camino».
Institucionalidad: la tarea pendiente para Cusco
Al término del evento, la región anfitriona heredará el liderazgo de la Red. Para Sánchez, el desafío fundamental que enfrentará el GORE Cusco en su gestión 2024-2025 será cristalizar el reconocimiento legal de la Red ante la Asamblea Nacional de Gobiernos Regionales (ANGR).
Actualmente, la Red opera bajo un reglamento interno validado por sus miembros, pero carece de personería jurídica. Lograr que la ANGR los incorpore oficialmente como su brazo técnico asesor en materia ambiental dotaría a los gobiernos regionales del «respaldo político» indispensable. Así, podrían negociar de igual a igual con los ministerios y asegurar partidas presupuestales sostenibles.

Ante los cambios de autoridades regionales, la Red de ACR ha implementado mecanismos orientados a dar continuidad al trabajo técnico. Uno de ellos es el proyecto de fortalecimiento institucional respaldado por Andes Amazon Fund y Naturaleza y Cultura Internacional (NCI), que contempla un periodo de acompañamiento de tres años. Este esquema permite mantener el soporte especializado para la elaboración y postulación de los 26 planes de negocio promovidos por la Red. Los proyectos que no logren acceder a financiamiento durante el presente ciclo permanecerán en cartera para ser presentados nuevamente en las convocatorias del próximo año, con el objetivo de aprovechar el trabajo técnico ya desarrollado.
La estrategia también incluye la capacitación del personal de los gobiernos regionales. Recientemente, especialistas participaron durante cinco días en actividades de formación realizadas en la estación biológica ManuBio, en Cusco. Allí recibieron entrenamiento en uso de drones, monitoreo de biodiversidad, instalación de cámaras trampa, control de incendios y manejo de la herramienta SMART. Según el planteamiento de la Red, estas capacitaciones buscan fortalecer las capacidades de los equipos regionales y reducir la dependencia de asistencia externa para las labores de monitoreo, vigilancia y gestión de las áreas de conservación.
La próxima sede también se decide en el Congreso
Además de los temas técnicos y presupuestales, el Congreso Nacional de ACR incluye la elección de la región que organizará la siguiente edición. Durante este proceso, cada gobierno regional postulante dispone de tres minutos para presentar ante la asamblea los argumentos y características de su candidatura.
Según Sánchez, en la edición anterior Cusco fue elegido como sede tras una presentación que incluyó la participación de danzantes y un mensaje en video del gobernador regional. La coordinadora señala que estas exposiciones han adquirido cada vez mayor relevancia dentro del encuentro y que, en algunos casos, participan directamente gerentes y autoridades regionales para promover sus candidaturas, casi «como en un mitin».
Para Sánchez, el interés por organizar el Congreso también refleja el nivel de involucramiento que los gobiernos regionales han desarrollado alrededor de sus Áreas de Conservación Regional. La elección de la sede se ha convertido así en otro espacio para mostrar el trabajo realizado en conservación y la importancia que cada región asigna a la gestión de sus ACR.
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