Oye, los chicos estos no paran de romper récords. Yo con tal de que la música suene mientras pinto uñas en el salón, feliz. A veces las clientas llegan estresadas y poner algo así las relaja un toque antes de empezar. Mejor que andar discutiendo de todo ese caos afuera, mira tú. Que sigan dando la hora, eso es más bacán que cualquier pelea pendiente.