Entre tantas peleas públicas que uno ve, que dos figuras así se reconcilien por fin me da bastante tranquilidad. Después de tantos años de enemistad, que Beto reconozca que siempre admiró a Bayly dice mucho de su madurez. En mi chamba vi algo parecido con dos compañeros que se odiaban y de pronto un día se saludaron. Qué alivio cuando la gente deja el orgullo de lado.