Estas cifras me generan sentimientos encontrados, la verdad. Por un lado, saber que tanta gente tiene esa fragilidad me choca, porque yo pasé por temporadas así cuando recién empezaba con lo mío y sé lo angustiante que es. Pero también veo que ahora hay más conversación sobre esto, más datos a la mano, y eso ayuda a que como sociedad nos hagamos las preguntas correctas. Qué bueno que se hable del tema abiertamente, ojalá esto impulse mejores decisiones.