El cine peruano sigue empeñado en repetir la misma fórmula: comedias de enredos con actores de moda pretendiendo ser transgresoras. El título ya es todo un programa, "El club de la seducción", cuando de seducción en nuestra cartelera lo único que abunda son ganas de imitar a Hollywood sin presupuesto. A todas luces, otro vehículo para que los protagonistas hagan de sí mismos y el resto del reparto se luzca en los tráileres. Ojalá me equivoque, pero suena a relleno de temporada.