La escalada criminal no da tregua en el país y el gobierno de Keiko Fujimori ya superó el centenar de homicidios en menos de tres semanas de gestión. Según datos del Sistema Informático Nacional de Defunciones (Sinadef), analizados por Correo, la cifra de 100 casos se sobrepasó el 14 de agosto, cuando se contabilizaron 89 homicidios solo en los primeros 15 días de la nueva administración.

Ante este panorama, la mandataria se pronunció el pasado 12 de agosto durante la ceremonia central por el Día del Bodeguero. “No podemos dar resultados en 15 días. Por favor, les pido paciencia, pero, sobre todo, que confíen en este gobierno, porque este gobierno les va a devolver el orden y la tranquilidad”, afirmó.

El conteo diario de muertes violentas, sin embargo, ubica a la actual gestión por encima del promedio que registró el gobierno del golpista Pedro Castillo. El exmandatario permaneció 498 días en el poder, entre el 28 de julio de 2021 y el 7 de diciembre de 2022, lapso en el que se reportaron 2095 homicidios, con un promedio de 4.2 casos por día.

La cifra fue superada por Dina Boluarte, quien tras la vacancia de Castillo asumió el poder y se mantuvo 1038 días en Palacio, hasta el 10 de octubre de 2025. Durante su gobierno ocurrieron 5456 homicidios, con un promedio diario de 5.3 casos.

El récord lo alcanzó José Jerí, quien gobernó 130 días tras la censura de Boluarte, entre el 11 de octubre de 2025 y el 17 de febrero de 2026. En ese periodo se registraron 749 homicidios, con un promedio de 5.8 muertes al día. El Congreso lo censuró el 17 de febrero, tras una votación de 75 votos a favor y 24 en contra.

El Callao completa el podio regional con ocho homicidios entre el 28 de julio y el 14 de agosto, aunque con un patrón distinto: la provincia constitucional concentra todos sus casos en solo dos jurisdicciones. Bellavista y el Cercado del Callao reportan cuatro homicidios cada uno, sin que ningún otro distrito de la región sume casos adicionales por ahora.

En el segundo lugar de las regiones más golpeadas aparece La Libertad, con 12 homicidios en el mismo lapso. La provincia de Trujillo concentra la mayoría de esos casos —ocho en total— en una región que arrastra una crisis de extorsión y sicariato desde años anteriores. El distrito de Moche encabeza el listado regional con tres homicidios; Trujillo, el distrito capital, reporta dos casos, y El Porvenir aparece en tercer lugar con un homicidio registrado en las últimas tres semanas.

En lo que va del gobierno de Keiko Fujimori se han reportado 102 homicidios en 18 días, un promedio de 5.7 casos diarios. Esa cifra queda por debajo del registro de José María Balcázar, pero por encima de los promedios de Boluarte y Castillo. Balcázar asumió la Presidencia por sucesión constitucional y gobernó 160 días, hasta el 27 de julio de 2026; en su gestión hubo 943 homicidios, un promedio de 5.9 casos diarios, el más alto de los últimos cinco gobernantes.

Lima concentra el mayor número de homicidios del país durante las tres semanas de la nueva gestión: 34 casos, equivalentes a un tercio del total nacional registrado entre el 28 de julio y el 14 de agosto. Dentro de la capital, el distrito del Rímac lidera el conteo con cuatro homicidios en el periodo analizado. El Cercado de Lima le sigue con tres casos, mientras que Los Olivos, Pachacámac, Puente Piedra y San Martín de Porres comparten el tercer lugar con dos homicidios cada uno.

En tanto, Piura acumula siete homicidios en el mismo lapso: cuatro se concentran en la provincia de Piura, donde Castilla es el distrito más golpeado con tres casos y el distrito de Piura registra uno. Los tres restantes corresponden a Sullana, todos en el distrito del mismo nombre.

Pese a ser una de las regiones menos pobladas del país, Tumbes reporta seis homicidios en 18 días: cinco en el distrito de Tumbes y el sexto en Zarumilla.

Análisis

Ante este panorama, el excomandante general de la Policía Nacional del Perú (PNP), Jorge Angulo Tejada, señaló a Correo que el aumento de los crímenes responde a una transformación de la criminalidad y a la falta de continuidad en las políticas de seguridad. “Estamos frente a un fenómeno social que se ha venido fortaleciendo durante las ultimas décadas, lo que estamos advirtiendo en estos últimos años es la evolución de una criminalidad común hacia una criminalidad mucho más organizada, violenta y económica”, alertó.

Para el exjefe policial, la estrategia contra el crimen que adopte el nuevo gobierno debe diferenciarse de los resultados inmediatos. “Los homicidios de estos primeros días no son necesariamente responsabilidad del gobierno que acaba de asumir, pero sí es responsabilidad del gobierno en demostrar qué está haciendo para que los siguientes años sean menos”, subrayó. Además, planteó que las primeras acciones debieron orientarse a identificar a las organizaciones criminales más violentas y dirigir hacia ellas las labores de inteligencia e investigación.

Para el sociólogo, la solución no pasa por una eventual delegación de facultades legislativas. “Esto es un problema de gestión y de focalizarse en lo que funciona”, opinó, aunque admitió que “no se pueden obtener resultados en 15 días”. En esa línea, consideró necesario advertirle a los peruanos que “lo que ha insinuado Fujimori, que sí se podía, no es cierto”.

Antes, el especialista había planteado que “se debió intervenir las economías criminales: dinero, armas, vehículos, inmuebles, empresas fachada, comunicaciones y lavado de activos”. También reclamó “recuperar el control de los penales, porque una organización criminal que sigue operando desde un establecimiento penitenciario no está realmente desarticulada”.

Quien también se pronunció fue el exministro del Interior Carlos Basombrío, que cuestionó que la estrategia gubernamental dependa principalmente de las Fuerzas Armadas. “Nos venden la idea de que los militares pueden estar en las cárceles, pueden estar en las fronteras, pueden estar en todos los lugares a la vez, pueden estar en los buses de los transportistas, cosa que es absolutamente imposible. Ellos tienen labores que cumplir, tienen la defensa nacional, tienen que trabajar en el VRAEM, tienen que ayudar en El Niño”, indicó.

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