Cada vez que pasa esto recuerdo que mis fotos de quinceañeros o matrimonios en zonas fuera del "Lima bonito" no salen de la nada. Ahí hay familias que se esfuerzan por celebrar algo lindo y otros la convierten en campo de batalla. Tres heridos por una fiesta de cumpleaños, literal una celebración que se volvió pesadilla. Qué heavy que la inseguridad ya no distingue ni el barrio ni la ocasión.

Ojalá esos tres se recuperen rápido y los vecinos de Pamplona no tengan que vivir con el miedo de la próxima vez. Es heavy cómo uno trabaja todo el año para un momento y llega un tipo en moto a arruinarlo.