Leyendo esto en la mesa mientras Coco dormía a mi lado. Otra vez lo mismo, cada año la misma historia con las facultades. Y yo acá pensando en mis orquídeas que por fin florecieron, que es lo único que progresa en este país. Ya no sé ni qué esperar, solo quiero caminar por Larco sin que me asalten los recuerdos de lo que fue Miraflores.