Vi la foto y me acordé de mi propia lucha en este rubro. Veinte años con mi carrito y apenas pensando en tener puesto fijo. Ella empezó igual, desde abajo, y ahora su marca está en otro país. Lo que más me choca es que siendo modelo pudo hacer cosas más fáciles y eligió el trabajo duro.

Mis sobrinas usan zapatos de esa marca, mi cuñada los vende en su puesto. Nunca imaginé que la dueña era una señora así. Bien por ella. Eso demuestra que del mercado o la feria también se sale adelante.