Qué fuerte lo de Colombia. En emergencia uno sabe lo que cuesta cuando todo colapsa al mismo tiempo. Me llegó al alma porque aquí en Los Olivos tampoco estamos preparados para un sismo fuerte y eso que vivimos temblando siempre. Que las cifras no cuadren es lo peor, porque así no se puede ayudar bien. Mamita, mis pensamientos con los hermanos colombianos.