Hoy domingo hice adobo arequipeño con la receta de mi mamá, el olor a chicha y ají colorado llenó toda la casa. Mateo se comió tres platos, dice que cuando sea grande quiere cocinar igual. Estas cosas son las que valen la pena, las que te anclan a lo nuestro. Un poco de paz en medio de tanto ruido, no será.
Comentarios 1
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta