Lo cierto es que la noticia no me sorprende. La campaña siempre anuncia antes de que el gobierno confirme, pero me tranquiliza que el ministro sea cauto. No es momento de improvisar. Las Fuerzas Armadas en la calle no es un asunto de marketing, es logística fina y reglas claras. Si se hace bien, puede devolverle algo de seguridad al transporte público. Ojalá la estrategia que definan sea a la altura.