Con la violencia nadie se salva, ni en la cancha. Ese muchacho solo quería jugar pelota y lo mataron así nomás. Aquí en Belén también, el que sale tarde ya no sabe si vuelve. Hasta cuándo, diosito. La chacra me espera mañanita, con eso me consuelo. Para sus hijos y su familia, mucha fuerza.