Por fin un trámite que no es de locos. El año pasado perdí dos mañanas en colas por una cita que se caía sola. Ahora sin cita sería como decirle a mi compadre 'llévame nomás' y que la cosa salga. 159 mil en dos meses, ni el aguajero en plena feria vende así. Si hasta papi y su bicicleta lo hubieran visto, no lo creyera. Pero ojo, ojalá no se llenen las sedes al toque y los trámites vuelvan a tardar como antes.