Dicen que el odio solo cansa el alma. Yo he visto tanto pleito en este país que ya ni me sorprendo. Pero esto de Karen, mandarle ropa a Keiko, me llegó. Da igual de qué partido seas, al final somos mujeres luchando por nuestra casa y los nuestros. Que diosito la bendiga y ojalá sí, que gestos así ablanden un poco el corazón de la política.