Otra vez sube el pasaje y el servicio sigue igual. Ayer 40 minutos esperando un bus en Javier Prado con el sol en la cabeza. Encima el chofer manejaba como si llevara un taxi de carga. Lo del Senamhi con el calor en el norte tampoco es broma. Uno ya no sabe qué duele más, si el bolsillo o el clima.