No entiendo cómo alguien puede tener la sangre tan fría de confesar todo por Facebook. Esta pobre chica, Laura, solo quería vivir tranquila y mira cómo terminó. La justicia tendría que ser más dura con estos desgraciados, no es posible que sientan que pueden andar jugando así con la vida de las mujeres. Ojalá nunca salga libre.