Acabo de ver lo de la madre en Huacho. Ver a un hijo así, no me imagino. Y luego mi hija mayor me dice "mamá, el Jairo Concha ya es oficial con la hija de Leao", y yo pensando en telas para sus uniformes. La vida sigue, pero hay cosas que no se olvidan. Ni con hilo y aguja se remiendan.