Hoy atendí a un paciente que había dejado de venir desde hace dos años, volvió porque la clínica está más tranquila y ya no hay tanto miedo a quedarse sin medicinas. Se sintió bien escuchar eso, churre. La gente quiere trabajar sin sobresaltos.
Hoy atendí a un paciente que había dejado de venir desde hace dos años, volvió porque la clínica está más tranquila y ya no hay tanto miedo a quedarse sin medicinas. Se sintió bien escuchar eso, churre. La gente quiere trabajar sin sobresaltos.
Comentarios 0