La provincia y capital del Perú, Lima, se consagró como la mejor región gastronómica de América Latina en el ranking 100 Best Food Regions in the World de TasteAtlas, con una puntuación de 4,2 que reafirma su título de Capital Gastronómica de América. Sin embargo, a pesar de que el Perú escaló hasta el puesto 3 del mundo en el ranking global de Cuisines (cocinas nacionales), Lima no logró colarse entre las 10 primeras del mundo. La rica oferta culinaria limeña, que incluye platos emblemáticos como el pollo a la brasa y la butifarra, no fue suficiente para superar el dominio del Mediterráneo en el Top 10.
El más reciente listado global de los 100 mejores destinos gastronómicos regionales, publicado por la plataforma TasteAtlas, encendió el debate al mostrar que la región que se impuso sobre todos sus competidores de Latinoamérica tuvo que conformarse con quedar fuera del podio internacional. El Top 10 de las regiones culinarias fue un territorio dominado de principio a fin por Europa, con una fuerte presencia del Mediterráneo que impidió el paso a los sabores de América. La gastronomía de América Latina continúa consolidándose como una de las más dinámicas del planeta, pero el monopolio mediterráneo bloqueó el acceso de Lima a las primeras posiciones mundiales.
Aunque Lima no logró colarse entre las diez primeras regiones gastronómicas del mundo, la capital peruana se consagró como la mejor de América Latina en el ranking Taste Atlas 2026. La plataforma, que evalúa la calidad de las cocinas regionales a partir de las calificaciones de comensales e investigadores culinarios, destacó la riqueza y consistencia de los menús limeños. En la cima global, Campania (Italia) obtuvo el primer lugar con 4,47 puntos, gracias a clásicos como la Pizza Napoletana y la Mozzarella di Bufala Campana. Le sigue muy de cerca Emilia-Romaña, también italiana, con 4,45. La primera referencia fuera de Europa recién aparece en el puesto 11, con la isla de Java (Indonesia).
Entre los platos que impulsaron a Lima al liderazgo regional figuran el pollo a la brasa (4,4), considerado un fenómeno de identidad urbana; la butifarra (4,3), un sánguche de pan crujiente con jamón del país y abundante salsa criolla; y el turrón de Doña Pepa (4,3), el dulce tradicional que marca octubre en el país andino. La plataforma también reconoció el papel de restaurantes emblemáticos como la taberna criolla Isolina, en Barranco, y la cevichería La Mar, en Miraflores, que han sido fundamentales para sostener el estándar de calidad que le otorga a la metrópoli este sitial.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta