La selección de Canadá, dirigida por el estadounidense Jesse Marsch, logró una hazaña sin precedentes en el Mundial 2026 que organiza junto a México y Estados Unidos. Por primera vez en su historia, el equipo norteamericano superó la fase de grupos y se clasificó a los octavos de final del torneo, dejando atrás el balance de sus dos anteriores participaciones en México 1986 y Catar 2022, donde no lograron avanzar más allá de la primera ronda.

Tras superar los dieciseisavos de final, Marsch calificó el próximo compromiso como un “tiro libre”, al considerar que su equipo ya superó las expectativas en la Copa del Mundo. El rival saldrá del ganador de la llave entre Países Bajos y Marruecos, dos potencias del fútbol mundial: los neerlandeses, con amplio protagonismo histórico, y los marroquíes, considerados una de las nuevas fuerzas del deporte rey.

El entrenador destacó el compromiso y la unión de sus dirigidos, y salió en defensa de la identidad y cohesión del plantel frente a las críticas. “Hay gente a la que le gusta decir que es performativo reunirse en el campo y, francamente, me importa un carajo lo que la gente tenga que decir. Lo único que me importa es nuestro equipo y lo que hacemos juntos”, afirmó Marsch, satisfecho por la respuesta de sus futbolistas en la cancha.

Tras dejar atrás la comodidad de jugar en casa, la delegación canadiense viajará a Houston, Texas, para afrontar los octavos de final. El equipo se medirá al vencedor del duelo entre Marruecos y Países Bajos, en un partido que promete ser un desafío de alto nivel para los norteamericanos.

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