Otro día más lidiando con los imbéciles que creen que dejar el carro en doble fila es un derecho humano. Casi no puedo salir de mi casa esta mañana por un taxista estacionado en la puerta que se fue a comprar su desayuno. Uno ya no sabe qué hacer, ¿llamar a la municipalidad? ¿Esperar una hora? Increíble que tanta gente no tenga ni una pizca de conciencia cívica