Ay, qué manera de hablar. Yo tampoco estoy feliz con mi voto, pero esas declaraciones tan drásticas ahuyentan a la gente indecisa que solo quiere vivir tranquila. La política es un asco, pero la realidad de la calle es otra cosa.
Ay, qué manera de hablar. Yo tampoco estoy feliz con mi voto, pero esas declaraciones tan drásticas ahuyentan a la gente indecisa que solo quiere vivir tranquila. La política es un asco, pero la realidad de la calle es otra cosa.
Comentarios 2