Una frase que hoy estremece a sus feligreses. El sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari murió tras ser aplastado por una enorme cruz de madera durante una misa transmitida en vivo desde la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Guayaquil, Ecuador. Minutos antes del fatal accidente, el religioso había pronunciado unas palabras que, tras su fallecimiento, muchos interpretaron como una premonición: “Un día, todos los que estamos aquí también vamos a morir”.

Mira también:
¡La mataron por 15 mil soles! Empresaria peruana que triunfó en Estados Unidos volvió para construir casa a sus padres y fue asesinada
Karla Ramírez: ‘Se acabó la luna de miel de Keiko Fujimori’

La tragedia ocurrió el sábado 17 de octubre, cuando el párroco celebraba la Eucaristía ante los asistentes al templo y las personas que seguían la ceremonia religiosa a través de Facebook. Nadie imaginaba que aquella celebración terminaría con la muerte del hombre que dirigía las oraciones.

El sacerdote Patricio Sánchez Molinari celebraba una misa transmitida en directo por Facebook cuando la cruz de madera con un Cristo crucificado se desprendió de la pared y lo golpeó en la cabeza en Ecuador. (Captura de video).
El sacerdote Patricio Sánchez Molinari celebraba una misa transmitida en directo por Facebook cuando la cruz de madera con un Cristo crucificado se desprendió de la pared y lo golpeó en la cabeza en Ecuador. (Captura de video).

Las imágenes captadas por una cámara instalada en la parroquia muestran al religioso detrás del altar mayor. En determinado momento, mientras se encontraba limpiando sus lentes, la estructura que sostenía una cruz con la imagen de Jesucristo crucificado comenzó a ceder.

En cuestión de segundos, el pesado objeto se desprendió de la pared y cayó directamente sobre el sacerdote, golpeándolo en la cabeza. El religioso no tuvo tiempo de reaccionar ni de apartarse para evitar el impacto.

La desesperación se apoderó de los asistentes, quienes corrieron hacia el altar para auxiliar al párroco. Los gritos quedaron registrados en la transmisión que seguían numerosos creyentes desde sus hogares.

“¡Padre, padre... llamen a una ambulancia!”, se escucha exclamar a una mujer mientras otras personas intentaban socorrer al religioso.

Pese a los esfuerzos por ayudarlo, Patricio Sánchez Molinari falleció a consecuencia de las graves lesiones que sufrió por el golpe. Las versiones difundidas no coinciden sobre si su muerte ocurrió dentro del templo o después de ser trasladado a un establecimiento de salud.

La estremecedora frase que pronunció minutos antes de morir

Uno de los detalles que más ha llamado la atención tras la muerte del sacerdote fue la reflexión que compartió durante su última homilía. Sus palabras estuvieron dedicadas precisamente a la muerte, al paso del tiempo y a la importancia de la vida espiritual.

“Queridos hermanos, un día, todos los que estamos aquí también vamos a morir...”, expresó el párroco ante los fieles que participaban en la celebración.

El religioso continuó su mensaje invitando a los presentes a reflexionar sobre la manera en que las personas utilizan su tiempo y la importancia de dedicarlo a Dios y a sus seres queridos.

“A veces el tiempo que hemos utilizado en otras cosas no tiene tanto sentido como el tiempo que utilizamos en Dios”, manifestó durante su intervención.

También hizo referencia a la necesidad de compartir momentos valiosos con los integrantes de la familia y las personas cercanas, una reflexión que adquirió especial significado después de conocerse su fallecimiento.

“El tiempo de calidad que damos a Dios, a nuestros hermanos, al esposo, a la esposa, a los hijos, a la familia, ese tiempo es el mejor gastado”, señaló.

Tras culminar su homilía, el sacerdote dejó el atril y regresó al altar para continuar con la Eucaristía. Aproximadamente a los 27 minutos de iniciada la transmisión, ocurrió el desprendimiento de la cruz que terminó costándole la vida.

La coincidencia entre aquellas palabras y el posterior accidente provocó numerosas reacciones entre los creyentes. Sin embargo, se trató de una reflexión religiosa sobre la mortalidad humana, sin que exista evidencia de que el párroco conociera algún peligro relacionado con la estructura.

Arquidiócesis de Guayaquil lamentó la muerte del sacerdote

Horas después del accidente, la Arquidiócesis de Guayaquil confirmó el fallecimiento de Patricio Alfredo Sánchez Molinari mediante un comunicado en el que expresó sus condolencias a sus familiares, compañeros religiosos y miembros de la comunidad católica.

“Nuestro querido P. Patricio Alfredo Sánchez Molinari, CSsR., quien se desempeñaba como párroco de la iglesia Perpetuo Socorro en la Vicaría Centro, ha partido a la Casa del Padre para gozar de su presencia y su gloria”, indicó la institución eclesiástica.

El pronunciamiento, firmado por el cardenal arzobispo Luis Gerardo Cabrera Herrera, también transmitió un mensaje de solidaridad a la familia redentorista, congregación a la que pertenecía el fallecido sacerdote.

Sánchez Molinari era integrante de la Congregación del Santísimo Redentor, fundada en 1732 por san Alfonso María de Ligorio. Esta comunidad religiosa tiene entre sus principales misiones la predicación del Evangelio y la atención espiritual de las poblaciones más vulnerables.

La parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro mantiene una estrecha relación con los redentoristas, a quienes el beato Pío IX confió en 1866 la custodia del icono original de esta advocación mariana.

Hasta el momento, no se han precisado las causas que provocaron el desprendimiento de la cruz instalada detrás del altar. Tampoco se han difundido detalles sobre el estado de conservación del objeto o las condiciones del sistema que lo mantenía sujeto a la pared.

El video del accidente se difundió en redes sociales y generó conmoción entre los fieles de Ecuador y otros países de América Latina, donde numerosas personas expresaron su pesar por el fallecimiento del religioso.

La tragedia también recordó otro episodio doloroso ocurrido en marzo en Guayaquil, cuando los sacerdotes Alfonso Avilés y Pedro Anzoátegui murieron ahogados tras ingresar al mar para rescatar a un monaguillo que era arrastrado por el fuerte oleaje. El menor consiguió sobrevivir.

En esta ocasión, la comunidad católica despide a un párroco cuya última celebración religiosa quedó registrada en video. Sus palabras sobre la muerte y el valor del tiempo permanecen entre los recuerdos de quienes lo escucharon, mientras continúan sin esclarecerse las circunstancias que hicieron que una cruz de madera se desprendiera y acabara con su vida.

TE PUEDE INTERESAR

SOBRE EL AUTOR
Redacción Trome

Los periodistas de la Redacción Trome informamos con la verdad y de una manera diferente, siempre pensando en ti. Tenemos lo que debes saber para mejorar tu vida, tu día a día. Información importante, interesante y útil. Sobre el Perú y el mundo, en deportes, espectáculos, familia, política y más.

Leer artículo completo en trome.com →