El escritor Hernán Casciari fue denunciado por el grupo de productores por presuntas irregularidades en la gestión de fondos de films de Orsai Audiovisuales SRL, la compañía de la que el autor es socio gerente. Entre las películas señaladas aparecen Canelones y La uruguaya. La denuncia fue radicada en el Juzgado Criminal y Correccional N° 34. El escrito señala que los afectados por las operaciones son 18 personas.

Hoy Casciari, en sus redes sociales, hizo un descargo público. “No acepto que se hable de estafa. Jamás vamos a hacer esto”. En el video que posteó sumó un código QR en el que se puede acceder a las planillas con los gastos de las obras audiovisuales cuestionadas. “Gracias a todos los que me mandaron mensajes de apoyo ayer, a raíz de la que se armó. Orsai es un proyecto hermoso; obviamente el ruido se hizo mediático por los actores, actrices y figuras que nos acompañan, y que por supuesto no tienen NADA que ver con el problema. Les dejo un video y un QR para dejar claras las cosas. Es un momento triste para mí y les agradezco un montón el apoyo”, escribió en su cuenta de Instagram.

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“Una persona que estafa o un proyecto que estafa a otras personas, primero, hace algo pensado de antemano. Es una persona que sabe que va a hacer daño o que está cometiendo un delito o que va a cometer un delito, y, sobre todo, es algo que hace todo el tiempo, no empieza de un día para el otro a estafar gente. Es absolutamente ridículo que yo o cualquier persona que trabaje en Orosai nos hayamos levantado una mañana a querer estafar gente. Para los que no lo sepan, Orsai es un proyecto autogestivo fundado hace 20 años. Hicimos y hacemos libros, revistas culturales sin publicidad, talleres de escritura, obras de teatro, películas, publicamos autores noveles, tenemos una escuela”, comenzó el video.

Y continuó: “Tenemos alrededor de siete u ocho proyectos siempre al mismo tiempo, y hubo uno que salió mal. Eso es todo lo que pasó. No supimos hacerlo bien, estuve creo que todo el año 2025 pidiéndole disculpas a los aportantes, a los socios de ese proyecto, Mano a mano, incluso, uno por uno, nos equivocamos en un montón de cosas, se los dije. Pero nos equivocamos de buena leche, de buena leche por querer hacer, por querer encontrar formas diferentes de hacer las cosas alrededor de los proyectos culturales. Acá abajo hay un QR que me va a permitir no tener que entrar en detalles, porque me parece aburridísimo”.

“(Los demandantes) no son personas que vienen de la nada a querer hacer daño, son personas que de verdad se sienten decepcionadas y frustradas porque esperaron otra cosa de un proyecto. Y yo sé que en esa espera tuvimos muchísimo que ver nosotros no haciendo las cosas bien desde la comunicación, con muchísima ingenuidad en otras cosas, pero en ningún caso, en ningún caso hubo una estafa ni hubo un fraude. Como ayer se levantó muchísima polvareda por este grupo de aportantes que están muy decepcionados por el modo en que produjimos algunas de nuestras películas, les quiero dejar muy claro que entiendo perfectamente esa decepción, esa frustración, pero que bajo ningún concepto acepto que se hable de estafa, de fraude o de método Ponzi o cualquiera de la de las cosas de las que se habla respecto a Orsai”, completó.

El método de financiación

En 2023, cuando se estrenó el film La uruguaya, basada en la novela de Pedro Mairal, el film planteó una novedad en la manera de financiar el cine argentino. Así, lo contaba a LA NACION en ese entonces Casciari: “Cuando hicimos la revista Orsái fue por que sentimos que el sistema tenía fallas, y el desafío de probar que se podía hacer una publicación de calidad sin subsidios, sin publicidad, imprimiendo a pedido, pagando bien a los que escribían y a los ilustradores, y ganando plata. Y funcionó, lo demostramos. Pero la verdad es que la revista ahora sale de taquito, no era en sí un desafío. Así que fuimos a ver si se podía hacer con las películas porque también ahí el sistema tienen fallas”. De esta manera, el autor abogó por producir “sin pedirle plata al Estado o sin depender del algoritmo de las plataformas que te pueden financiar pero te piden que las cosas sean de determinada manera”. Para llevar adelante La uruguaya, Orsái puso en circulación acciones, bonos desde cien dólares para financiar el proyecto. De esta manera, 1961 personas invirtieron en el film y se convirtieron en productores. “Yo no quería arrancar por algo mío -explicaba a LA NACION en 2023 Casciari-, aunque de hecho la primera idea fue Canelones, que sí era algo que yo había escrito. Pero cuando apareció La uruguaya, supimos que era ideal; además Pedro Mairal es gente de la casa. Y teníamos muy claro que la película no podía tener un costo muy superior a los 500.000 dólares, porque era lo que pensamos que podían aportar los socios productores. El presupuesto fue 600.000 dólares y todo se hizo con ese tope en mente. Todos los socios pudieron ver cada planilla de Excel con la ejecución del presupuesto, hasta el último café que se tomó la directora (Ana García Blaya).

Hernán Casciari. (Foto: Juan Ponce/ El Comercio)
Hernán Casciari. (Foto: Juan Ponce/ El Comercio)

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