Del saque somos carnecita... Ayer amanecí motivadazo y encaballado. No soy de soñar cuando duermo, pero me levanté pensando y alucinando con mi amado Sport Boys. Tomé desayuno hablando de la campaña del 84 que seguí de principio a fin. A la hora del almuerzo escuchando a Frankie Ruiz ya había decidido ir al estadio Miguel Grau.

El Callao de rosado y gente lateando con su camiseta por Guardia Chalaca, la Colonial, Buenos Aires y saliendo de la zona roja. Todos con una sonrisa en el rostro. Teníamos la mesa servida para ponernos a un punto de los líderes y eso hubiera sido fantástico a pocas fechas de que acabe el Clausura. Pero la tarde nos esperaba con los brazos abiertos para devolvernos a nuestra realidad. Otra vez se escapó la paloma pese a que la calculadora sigue prendida. Sí, señores... ‘

Sobrino querido, siempre te leo. Cuánto tiempo sin vernos. Me han dado infartos, me han operado del corazón y encima he soportado tres derrames. Aquí estoy vivito y cul...’, me cuenta mi tío ‘Cicuta’ de mi barrio Teatro con Alberto Secada. Un personaje de aquellos. Callejero y antiguo. Lo ha vivido todo.

Nos saludanos cariñosamente y nos sentamos en occidente pegadito a sur. Se nos unieron mi promoción Buendía y Ferreti. El gol de Percy Lisa fue la locura. La muchachada de peso roneando caleta y con su respectivo ‘perico Los Palotes’. Ver padres con sus hijos, abuelos con sus nietos, esposos, novios, baterías y sur haciendo temblar la tribuna me emocionaba. La foto era un abrazo del ‘Pato’ Cabanillas con Zuluaga, con Watson, con ‘Vituchi’ Hurtado, con el ‘Gato’ Espino, en la última vuelta olímpica. Esa que extrañamos con nostalgia y rabia, porque no se da hace 42 años. Curuju...

Todo se fue a la mela en el segundo tiempo. Alianza Atlético es un equipo con oficio, que rota bien el balón, que contragolpea con desdoblamiento, gana las divididas y tiene amplitud. Pero no puede hacerte 11 goles en 15 días. Te metió 8 en la llave de la Copa Caliente y 3 en la Liga 1. El choque estaba controladito, pero quedó evidenciado que Desio no le encontró la mano a su rival. No tiene banca ni un diferente que resuelva. Melián, Zambrano, Riojas y Mora pueden rendir en el año del Centenario. Los demás se entregan, pero no basta. La remontada fue fatal. Tres puñaladas. Una más dolorosa que la otra. La alegría inicial se transformó en tristeza total. ‘Sobrino, no tengo ganas de hablar’. Qué fea huev....

‘Antes de irme de este mundo quiero ver campeón a mi Boys’, me dice con la voz apagada mi tío ‘Cicuta’ que lleva 78 años sobre su espalda. Esto no es pasión. Es sentimiento. ‘Tranquilo, te llevo a tu casa’. Lo dejé en la avenida Santa Rosa con La Paz. Bajó derrotado, cansado, porque sigue sin ver otra estrella en su camiseta. Por ahora toca descansar, cerrar los ojos. El sueño o milagro se va a dar tarde o temprano. Pero que sea pronto. Ayayayyyy... Me voy, soy fuga.

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