El Congreso de la República destinó 2 millones 650 mil soles para remodelar sus salones comedores, ubicados bajo el Parque Congresal. Esta situación ha generado cuestionamientos debido a las exigencias que se solicitaron para los nuevos espacios, los cuales serán usados por los senadores y diputados.

Según el dominical de Cuarto Poder, el proyecto nació del informe 577-226-DSG-DGA-CR del Departamento de Servicios Generales, el cual planeaba ampliar y acondicionar las áreas de cocina, almacenamiento y salones de atención. La propuesta fue aprobada en abril de 2026 por la Mesa Directiva que presidía el hoy senador Fernando Rospigliosi.

De acuerdo con los documentos de licitación, se trataba de un “servicio de mantenimiento integral”; sin embargo, los trabajos fueron una remodelación completa. Se cambió la antigua mayólica por piedra sinterizada, se retiraron muros divisorios y se instalaron marcos ornamentales, molduras con iluminación, alfombras y tabiques de drywall con listones de madera.

DOS NIVELES DE CONFORT

Conforme a los requerimientos, el comedor de diputados y senadores tiene un diseño de estilo histórico, pues incluye sofás de tapizado circular, sillas de madera con cuero verde, aparadores, libreros, percheros e incluso una chimenea. También se pidieron mesas con patas talladas y mesas de centro con tablero de vidrio estilo Luis XV, además de piso porcelanato antideslizante, puertas de vidrio templado y espejos con marco ornamental.

La intervención no se limitó a resolver necesidades de capacidad y funcionamiento, pues estas mejoras también se ejecutaron en el Comedor 2, para trabajadores y colaboradores, donde se recibieron mesas de madera circulares y cuadradas, bancas de pared tapizadas, sofá, un counter de recepción en madera con superficie de piedra sinterizada y molduras con luz LED en el techo.

Al respecto, Cecilia Ruiz, abogada experta en contrataciones con el Estado, advirtió que este nivel de exigencia elevó el costo y encubrió una remodelación de lujo bajo el concepto de mantenimiento. “La convocatoria habla de un mantenimiento integral, el cual debe mantener su estructura; no implica labor adicional. Ese objeto no está transparentando lo que se espera de esa ejecución contractual”, explicó.

CONGRESO

Frente a esta situación, el diputado Arturo Alegría (Fuerza Popular) defendió la obra y dijo que responde a la modernización integral del Congreso.

Por su parte, la diputada Roxana Rocha (Renovación Popular) calificó la cifra de excesiva y afirmó que la prioridad debió ser equipar las salas de comisiones. El diputado Aldo Bravo la tildó de “pésima” y pidió fiscalización. Asimismo, el senador Jaime Quito (Juntos por el Perú) recordó que las instalaciones anteriores tenían espacio suficiente y estaban plenamente operativas.

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