La historia de esta embarcación alimentó durante años las leyendas marítimas entre los navegantes, quienes aún la ven surcar en las aguas heladas del océano Ártico.
El SS Baychimo en 1931. Foto: WikimediaPor Renzo LozaDomingo 11 de Octubre del 2026 · 10:47hAntes de protagonizar esta historia, el SS Baychimo era un carguero de vapor con una trayectoria bastante habitual. Fue construido en 1914 en Suecia bajo el nombre de Ångermanelfven y durante sus primeros años navegó por las rutas comerciales entre Hamburgo y Suecia. En ese momento, nada hacía pensar que acabaría convertido en un barco abandonado que pasaría décadas a la deriva.
Después de la Primera Guerra Mundial, la embarcación cambió de propietario a la Compañía de la Bahía de Hudson. El carguero de 1.322 toneladas fue destinado entonces al comercio en el extremo norte de Canadá, donde transportaba suministros, herramientas y distintos materiales hacia las comunidades de la costa de la isla Victoria, en los Territorios del Noroeste. En sentido contrario, llevaba pieles hacia el sur.
Era una actividad fundamental para las comunidades de la región, pero también implicaba enfrentarse a las duras condiciones del Ártico. Y en octubre de 1931, el hielo terminó cambiando para siempre el destino del barco.
- Un diente de elefante de 700.000 años de antigüedad revela un ecosistema perdido que compartieron los primeros humanos
- Se abrió un agujero del tamaño de dos Suizas en la Antártida: los científicos por fin conocen la causa
Una tormenta obliga a la tripulación a abandonar el carguero
El episodio decisivo ocurrió en octubre de 1931, frente a Barrow, en el norte de Alaska. El Baychimo quedó atrapado por una gruesa capa de hielo mientras una intensa ventisca azotaba la zona. La tripulación esperó inicialmente que las condiciones mejoraran, pero la situación empeoró.

El SS Baychimo nunca fue construido para la fama, pero su leyenda perdura hasta nuestros días. Foto: Reddit
Como medida de precaución, parte de la carga fue retirada. Aproximadamente una semana después, los marineros abandonaron el barco con la intención de regresar cuando llegara el verano y el hielo desapareciera. Creían que el Baychimo podría recuperarse más adelante.
Sin embargo, una nueva tormenta cambió sus planes. Cuando la ventisca terminó, el carguero había desaparecido. La tripulación asumió que el hielo lo había destruido o que se había hundido y regresó a casa. El barco fue considerado perdido e irreparable. Pero el Baychimo seguía a flote.
El carguero reapareció una y otra vez durante décadas
Después de liberarse del hielo, el barco comenzó a desplazarse sin nadie a bordo por las aguas de la costa de Alaska. Su presencia fue reportada en distintas ocasiones por cazadores, tramperos, exploradores y miembros de comunidades inuit, que aseguraban haberlo visto avanzar lentamente, impulsado por las corrientes y los vientos polares.

El SS Baychimo pasó a ser británico en virtud del Tratado de Versalles tras la Primera Guerra Mundial. Foto: Picryl
Durante la década de 1930, el Baychimo fue avistado al menos 12 veces. Cada aparición hacía más extraño su destino: un carguero abandonado podía seguir a flote pese a encontrarse completamente expuesto a las condiciones extremas del Ártico.
La historia no terminó entonces. En marzo de 1962, más de treinta años después de su abandono, el Baychimo volvió a ser visto, esta vez a la deriva en el mar de Beaufort. El barco continuaba existiendo pese al paso del tiempo y a los años transcurridos desde que su tripulación lo había abandonado.
El último avistamiento documentado ocurrió en 1969. El carguero volvió a quedar atrapado en el hielo, en la misma región en la que había comenzado su extraordinaria historia. Después de ese momento, no volvió a ser observado.
Nadie sabe qué ocurrió con el Baychimo después de 1969
El destino final del carguero continúa siendo desconocido. Después de su última aparición surgieron distintas posibilidades: que finalmente hubiera sido destruido por el hielo, que terminara hundiéndose después de décadas expuesto al agua y las condiciones polares o que permaneciera en algún punto remoto de la región.
En 2006, las autoridades locales realizaron un nuevo intento para localizar el barco, pero la búsqueda no permitió encontrar sus restos. Desde entonces, no se ha identificado ninguna evidencia tangible que permita establecer con certeza qué ocurrió con el Baychimo.
Su historia se mantiene así entre los episodios documentados de la navegación en el Ártico y las leyendas asociadas a los llamados barcos fantasma. Lo extraordinario no es únicamente que la embarcación fuera abandonada en 1931, sino que continuara apareciendo durante décadas sin una tripulación que la dirigiera y sin que nadie consiguiera recuperarla.
El último avistamiento conocido, en 1969, cerró una historia que había comenzado casi cuatro décadas antes. Desde entonces, el Baychimo permanece desaparecido y su ubicación final sigue siendo un misterio.
- Océano
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta