Cinco años después, la plaga ha avanzado hacia el sur, hasta la región de Áncash, le informó a Gestión Willmer Pérez, científico asociado en el Centro Internacional de la Papa (CIP).

En detalle, la entidad ha combinado trabajo de campo directo con herramientas informáticas de modelación bioclimáticas y ha llegado recientemente a las estimaciones de impacto económico a nivel nacional. ¿Cuáles son las cifras?

Diversos agricultores perdieron la totalidad de su producción, pero también se reportaron pérdidas parciales, de 25%, 50% y 75%. (Foto: cortesía del CIP)
Diversos agricultores perdieron la totalidad de su producción, pero también se reportaron pérdidas parciales, de 25%, 50% y 75%. (Foto: cortesía del CIP)
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La papa bajo luz “morada”

El especialista indicó que, al proyectar las áreas vulnerables del mapa sobre las estadísticas de la producción nacional de papa, se llegó a la conclusión de que el daño potencial de la también conocida como “cebra chip” o “papa manchada” abarcaría 125,00 hectáreas y 98,884 toneladas, lo cual equivaldría a US$ 109 millones.

“El estimado corresponde al 17.05% de la producción nacional de papa. [...] El mayor riesgo es que, de Áncash, [el Complejo de Punta Morada] pase a la zona de Huánuco; de Huánuco hacia Junín y Pasco; y de ahí hacia todo el Perú”, explicó.

Para identificar la invasión, hay varios signos visibles: las hojas se tornan amarillas y luego adquieren una coloración morada. La planta también puede presentar enanismo y no rendir fruto. En el caso de que sí lo haga, a veces prima una aparición anómala de tubérculos en la parte aérea de la planta, por encima de la tierra, que no tienen la forma ni la calidad de un tubérculo normal.

Pérez precisó que la alarma se sustenta en la agresividad de la enfermedad: la Bactericera cockerelli ya ha sido detectada a 3,300 metros sobre el nivel del mar en Perú, donde tradicionalmente no se esperaría una presencia significativa del insecto. Además, puede sobrevivir a temperaturas de 2°C a 3°C y, en determinadas zonas, su reproducción alcanza hasta 8 generaciones al año.

Sumado a ello, otros cultivos están propensos a la infestación: tomate, aguaymanto, ají y los capsicum en general, enlistó el experto.

“A la fecha en Perú, con más de 4,900 variedades de papas nativas y más de 360 variedades mejoradas, no hay un solo tipo de papa que sea tolerante; es decir, que aunque le afecte la plaga, todavía produzca. [...] Ahora es una plaga que está cuarentenada, ¿qué quiere decir? Que está restringida a un determinado lugar. No podemos traer una planta enferma a Lima sin autorización porque podríamos traer indirectamente al insecto aquí”, dijo.

Las hojas de la planta desarrollan una coloración rojiza o morada, de ahí la denominación de "punta morada". (Imagen de la Universidad de Nariño, Colombia, y mejorada con ChatGPT)
Las hojas de la planta desarrollan una coloración rojiza o morada, de ahí la denominación de "punta morada". (Imagen de la Universidad de Nariño, Colombia, y mejorada con ChatGPT)

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