Entre los sonidos de la memoria que se unieron a los latidos de su corazón, fue elaborando su ruta profesional. Fue entonces cuando José Quezada Machiavello decidió que la música sería su camino. Más allá de sus éxitos profesionales como director de coros y orquestas, encontró en este 2026 una razón para el orgullo: una de sus creaciones será entregada al Papa León XIV, un motivo suficiente para entender que todo lo transitado valió la pena.
Mira también:Maestro, ¿cree que todo en el mundo tiene música?
Sí. Desde Pitágoras se habla de la armonía de las esferas.
¿El silencio?
También.
¿Cuál es la conclusión?
La música es parte de nuestra experiencia auditiva, o sea, de lo que oímos. Los escritores van por la calle y miran una escena, una pelea o una discusión, y pueden crear una gran obra.
¿Cómo es el caso de los músicos?
Puedo inspirarme en el recuerdo de un paisaje o en el de una persona.
¿La poesía tiene música?
Todo poema tiene una sonoridad. El idioma también. Nosotros, cuando hablamos, emitimos sonidos altos y bajos.
Ahora paso a individualizar esta conversación. ¿Cuándo nace su historia con la música?
Antes de que yo naciera.
¿Por qué?
Mi madre era pianista y tuvo un problema de salud, por lo que mi nacimiento estuvo en riesgo.
¿Entonces?
Un médico la tranquilizó con este mensaje: ‘Su hijo va a ser compositor y director de orquesta’.
Fue un visionario.
Desde muy niño he escuchado a Chopin y Beethoven; en casa había discos que sonaban todo el día.
¿Y usted se ha dado licencias para escuchar otro tipo de música?
¡A todos los niveles!
Por ejemplo...
A mí me formaron con la música clásica, pero mi padre era fanático del tango y del jazz.
¿Cómo siguió la historia?
A los 14, casi para cumplir 15 años de edad, la música clásica me interesaba muy poco y me inclinaba más por el rock.
¿Cuáles eran sus grupos admirados?
Los Beatles, por ejemplo, y también Los Monkees.
¿Y de aquí, en el Perú?
Gerardo Manuel, que era cantante. Hizo mucho por este género en nuestra patria.
¿Y cómo dejó el rock?
Es que el rock me hizo volver a la música clásica.
¿Cómo fue ese cambio?
Los Beatles hicieron experimentos con la Filarmónica de Londres. Además, había otros grupos que adaptaban este género al ritmo del rock.
Un paréntesis...
Por supuesto.
¿Qué opina de la ‘Chicha’?
Es un fenómeno cultural sumamente respetable y único. Es una fusión entre el huayno y la cumbia.
Pensé que podría hacer un comentario nada positivo
No desprecio ningún género.
Qué bueno escucharlo de usted
Es que en todos los géneros hay buena música.
¿Se anima a definir cuál sería el mejor?
No podría comparar un concierto de rock con una sinfonía. Es como si pretendiera comparar una fotografía con una pintura.
¿Y en la salsa cómo vamos?
Reconozco a gente increíble como Willie Colón, Tito Puente, Rubén Blades y muchos más. Te diré algo más...
Adelante.
Es muy común que los músicos de la sinfónica se ganen la vida tocando salsa.
¿La música clásica es para una élite?
El origen social de los compositores solía ser de estratos intermedios y muy bajos.
Continúe.
Eran hijos de otros músicos o de empleados.
¿Dónde se presentaban?
En las iglesias, y ahí asistía todo el mundo.
Siga, por favor.
En el siglo XIX se dieron más de 80 funciones de una ópera en Lima, que entonces solo tenía 120 mil habitantes, y asistía casi el 50 por ciento de la población. A las galerías altas (cazuelas) iba la gente muy popular.
Nos está dando datos que sorprenden.
Hay mucha gente que oye música clásica en su carro.
¿Eso cree?
Lo he comprobado. He subido a taxis y, al escuchar la música, felicito al chofer.
¿Otro ejemplo de ese tipo?
Hice un programa de esta música que se llamaba Maestrísimo. En el mercado, el vendedor de medias me comentó que lo veía.
O sea, usted me dice que el pueblo está deseoso de escuchar este género.
He hecho varios conciertos en el teatro de la UNI y se llenó.
¿Cuál es la conclusión?
Nos falta orden y formar a gente que toque.
O sea, talento hay.
He estado en Chiclayo y he dado conciertos con músicos de cumbia, y tocaron maravillosamente bien.
¿Cuál es el diagnóstico?
No hay oportunidades y en la universidad de música hay muy pocas vacantes.
Y ahora sí, ya que conocemos su pensamiento, por favor díganos qué obra está preparando.
Soy exalumno del colegio San Agustín. En el 2023 el colegio cumplió 120 años y me sugirieron hacer un concierto que incluyera una obra mía.
Correcto.
Me basé en tres ideas de San Agustín e hice el mismo número de piezas.
Siga, por favor.
La anécdota es que el concierto no se realizó y me dijeron que guardara la obra.
¿Cómo siguió la historia?
Como te digo, la sinfonía ya estaba hecha. Luego me llamó el Padre Pablo y me propuso que se la dedique al Papa, ahora que viene a visitarnos.
¿Conclusión?
La vamos a estrenar en Chiclayo y se la vamos a entregar a Su Santidad.
Gracias, porque hoy, más que preguntar, hemos aprendido.
Un gusto poder tener estas charlas.
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