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Los nevados de la Cordillera Blanca han acompañado durante generaciones el paisaje y la memoria de Áncash. Pero esa imagen que parecía inalterable está cambiando. El retroceso de los glaciares transforma las montañas y amenaza con convertir algunos de esos paisajes en recuerdos. Frente a esa realidad, el artista plástico Luis Angulo Alegría decidió hacer de la pintura una forma de registro y reflexión.

Ese es el origen de “El mundo que perdimos”, exposición individual que reúne ocho obras inspiradas en los nevados de Huaraz y que podrá visitarse del 6 al 18 de octubre en el Centro Cultural de la Municipalidad Provincial de Huaraz.

Para desarrollar el proyecto, Angulo vivió durante cuatro meses en la ciudad y recorrió distintos puntos de la Cordillera Blanca. Volvía después de varias décadas y el reencuentro tuvo algo de descubrimiento y también de pérdida: las montañas permanecían allí, pero los glaciares que conservaba en la memoria habían cambiado.

“Los nevados ya no son los mismos que conocí”, es una de las ideas que atraviesa la propuesta del artista. Durante sus recorridos observó el retroceso del hielo y las transformaciones producidas en el ecosistema de las zonas altas. El fenómeno, sostiene, no representa únicamente un problema ambiental, sino también la pérdida progresiva de una parte del paisaje cultural y de la identidad andina.

Luis Angulo

Ocho miradas sobre la montaña

La exposición está integrada por Alpamayo, Yanapacha, Huascarán, Huascarán II, Vista de las nieves, Camino a Chavín, Escalera a Rosita y Vista del nevado de Willcacocha.

Angulo no pretende reproducir las montañas con exactitud fotográfica. Sus cuadros parten de la observación del paisaje, pero también de las sensaciones que provoca contemplar un territorio en transformación. A través del expresionismo abstracto, el acrílico, los tonos dorados y el pan de oro, construye una interpretación personal de la luz, la nieve y la presencia monumental de los Andes.

En ese proceso, el Huascarán, la montaña más alta del Perú, ocupa un lugar central. Dos de las obras están dedicadas al nevado, convertido en símbolo de una geografía que parece permanente pero que también acusa los efectos del cambio climático.

Luis Angulo

Pintar lo que podría desaparecer

Para Angulo, pintar los nevados es también una manera de crear memoria. Sus obras buscan dejar testimonio del paisaje actual para unas generaciones futuras que podrían encontrarse ante una Cordillera Blanca muy distinta.

De allí el título, “El mundo que perdimos”. La exposición no plantea una mirada nostálgica únicamente sobre aquello que desaparece, sino una pregunta sobre lo que todavía puede conservarse. ¿Qué puede hacerse para evitar que los nevados continúen retrocediendo?

La respuesta del artista pasa por recuperar una relación más consciente con el territorio. Los glaciares no son solo parte de una postal emblemática del Perú: constituyen reservas fundamentales de agua y están vinculados históricamente a las comunidades que habitan los Andes. Proteger los nevados, plantea Angulo, significa también proteger el agua, la vida y la identidad.

El artista plástico Rhony Alhalel, quien escribe sobre la muestra, destaca el diálogo que Angulo establece entre creador y paisaje. La naturaleza deja de funcionar simplemente como escenario y se convierte en protagonista de una relación en la que intervienen la obra y quien la contempla.

Arte frente al cambio

Presentar la exposición en Huaraz añade otra dimensión al proyecto. La ciudad, en el corazón del Callejón de Huaylas, mantiene una relación inseparable con la Cordillera Blanca y vive directamente las consecuencias de las transformaciones de sus glaciares.

Angulo plantea que su conservación requiere involucrar no solo a las autoridades, sino también a universidades, investigadores, empresas, profesionales, artistas y ciudadanos. Su llamado se dirige especialmente a las nuevas generaciones, a quienes invita a investigar y desarrollar alternativas capaces de reducir el impacto de la actividad humana sobre estos ecosistemas.

“El mundo que perdimos” se presenta en el Centro Cultural de la Municipalidad Provincial de Huaraz, con el auspicio de la Universidad Nacional de Arte Áncash, del 6 al 18 de octubre de 2026.

Luis Angulo Alegría es egresado de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú (ENSABAP) y ha desarrollado una trayectoria vinculada al paisaje y a la exploración expresiva del color. Ha expuesto en el Perú, Asia y América Latina. En 2024 obtuvo el primer puesto en el III Encuentro Nacional de Pintura Rápida “Quinua 2024”, realizado en Ayacucho.

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