CienciaUna estudiante de 17 años usó barriles para retener agua de lluvia y salvar las reservas acuíferas: fue premiada con 10.000 dólares

Su trabajo también la llevó a investigar cómo el crecimiento urbano podría afectar el agua subterránea y qué cambios ayudarían a reducir el riesgo de contaminación.

El trabajo de un adolescente de Cedar Park evita que 45.000 galones de escorrentía lleguen a los cursos de agua. Foto: CBS AustinPor Renzo LozaDomingo 27 de Septiembre del 2026 · 20:05hgoogle iconLa República en Google

Kaitlyn Tran, una estudiante de 17 años de Cedar Park, Texas, recibió en 2026 el reconocimiento del Gloria Barron Prize for Young Heroes por su trabajo ambiental. Su proyecto Rain Barrels for Runoff convirtió barriles reutilizados de la industria alimentaria en barriles para captar agua de lluvia y reducir la escorrentía hacia los ecosistemas del Hill Country.

Tran consiguió los recipientes tras recorrer cientos de kilómetros por Texas y convocó a más de 40 jóvenes artistas para decorarlos a mano. La venta permitió recaudar más de 2.500 dólares destinados a programas ambientales y, según las estimaciones de su organización, evitó unos 45.000 galones de escorrentía, equivalentes a cerca de 170.000 litros. El premio reconoce a 25 jóvenes cada año y 15 de los principales ganadores reciben 10.000 dólares para apoyar su labor comunitaria o su educación.

¿Cómo los barriles de lluvia ayudaron a reducir la escorrentía en Texas?

El proyecto nació a partir de un problema frecuente en Cedar Park: cuando cae lluvia, el agua que circula por superficies urbanas puede arrastrar contaminantes hasta los cursos de agua. La situación tiene especial importancia en esta zona porque una parte considerable de la ciudad se encuentra dentro de las áreas de recarga o contribución del acuífero Edwards.

Ante este escenario, Tran planteó una alternativa sencilla: reutilizar grandes tambores procedentes de la fabricación de alimentos como depósitos para almacenar agua de lluvia. El proyecto combinó la recuperación de materiales con la participación de otros jóvenes, quienes aportaron diseños para transformar los recipientes en piezas destinadas a los residentes locales. Además del efecto ambiental estimado, la iniciativa obtuvo recursos para programas de protección ambiental.

La investigación que llevó a estudiar el impacto sobre el acuífero Edwards

El trabajo de Tran no terminó con los barriles. También centró su atención en la posible transformación de Lime Creek Quarry, un área donde un nuevo desarrollo podría modificar la cantidad de escorrentía contaminada que llega al acuífero Edwards, una fuente de agua fundamental para el centro de Texas.

Durante ocho meses, la estudiante aprendió por cuenta propia técnicas de modelización de aguas subterráneas y herramientas de sistemas de información geográfica (SIG). También colaboró con hidrogeólogos locales para examinar distintos escenarios de desarrollo y sus posibles efectos sobre el agua subterránea. Después presentó sus resultados ante el Concejo Municipal de Cedar Park.

Según la información proporcionada por la organización de Tran, su investigación contribuyó a que se considerara la eliminación de 64 acres del desarrollo propuesto. La estudiante estimó que esa modificación podría evitar alrededor de 1,74 millones de galones de escorrentía contaminada al año, unos 6,6 millones de litros, con potencial de alcanzar el acuífero.

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