Mi gente de ‘Lateando con Puchungo’, luego del paso del gran Martín Farfán por el exitoso podcast de Trome, una nueva figura del fútbol peruano nos abre las puertas de su casa y nos lleva a recorrer las calles que lo vieron crecer. Se trata de Alfonso ‘Pocho’ Dulanto, recordado exfutbolista de Universitario de Deportes, quien recibió a ‘Puchungo’ Yáñez en su entrañable barrio de San Juan de Lurigancho.

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Esta vez, ‘Puchungo’ llegó hasta Mangomarca, a la cuadra 10 de Kalasasaya, cerca de la entrada de Zárate, donde se encuentra la casa familiar de ‘Pocho’. El exdefensa lo recibió en plena calle y, antes de iniciar la caminata, lo invitó a subir hasta la azotea de su vivienda, donde su familia se encontraba reunida celebrando el cumpleaños de una de sus sobrinas. Entre saludos, bromas y algunas anécdotas, ambos calentaron motores para lo que sería un recorrido cargado de recuerdos.

Ya nuevamente en la calle, ‘Pocho’ llevó a ‘Puchungo’ por algunos de sus rincones favoritos del barrio. Una de las primeras paradas fue su famosa ‘oficina’, como llama al parque donde suele encontrarse y compartir con sus amigos de toda la vida. También caminaron por algunas de las pistas donde años atrás corría detrás de una pelota, cuando el fútbol todavía era un sueño y estaba lejos de imaginar todo lo que vendría después.

Precisamente, mientras avanzaban por Mangomarca, Dulanto recordó sus primeros pasos en el fútbol y uno de los episodios que más lo marcaron: la tragedia aérea del Fokker, que acabó con la vida de gran parte del plantel de Alianza Lima en 1987. ‘Pocho’ contó cómo aquel terrible episodio impactó en su vida y cómo, tiempo después, llegó al cuadro blanquiazul. También recordó una etapa muy distinta, cuando trabajó en el almacén de Lau Chun, empresa en la que además encontró espacio para seguir jugando al fútbol.

Pocho Dulanto en Lateando con Puchungo
Pocho Dulanto en Lateando con Puchungo

La caminata también dio pie para desempolvar historias de su paso por Deportivo Yurimaguas, su carrera profesional y hasta su aventura fuera del Perú. ‘Pocho’ recordó su estadía en Grecia, una experiencia que le dejó más de una anécdota y hasta algunas palabras del idioma, pues sorprendió a ‘Puchungo’ demostrando que todavía sabe contar en griego. Así, entre bromas, fútbol y mucha calle, Alfonso Dulanto repasó una vida llena de historias y hasta confesó que pronto se casará con su ‘Matadora’, en una nueva edición de ‘Lateando con Puchungo’.

POCHO DULANTO: ALIANZA Y LA TRAGEDIA DEL FOKKER

Tú eres identificado con Universitario, pero comenzaste en Alianza Lima. ¿Cómo llegaste?

Yo en los inicios de mi fútbol sí inicié en Alianza, todo el mundo lo sabe, nunca he dejado de decirlo. Mi tío era amigo de Coqui Maldonado, que paraba con el profesor Willy Laya. Entonces, mi tío era amigo de Coqui, me fui a probar y me quedé. Ahí conozco a Braulio Tejada.

Y luego ocurre la tragedia del Fokker. ¿Cómo te enteraste?

Fue muy temprano, por la radio, al día siguiente. No había redes ni nada. Nos fuimos con un grupo de amigos a la playa para ver qué había pasado. Me dio mucha pena, no solamente por las personas, sino porque había perdido a un amigo.

¿Eso hizo que dejaras el fútbol?

Sí. Yo estaba en Alianza y dije: “No, ya no quiero, no puedo más”. Había fallecido Braulio y yo paraba con él. Mi familia vivía frente a Matute y cuando iba para allá peloteaba con él, también con Jorge y Pepe Soto. Fue un año difícil, no jugué hasta que finalmente decidí regresar.

Pocho Dulanto en el Deportivo Municipal en 1998. Foto: Enrique Cuneo / El Comercio
Pocho Dulanto en el Deportivo Municipal en 1998. Foto: Enrique Cuneo / El Comercio

EL INSÓLITO ‘ESTIRÓN’ DE POCHO DULANTO

¿Siempre fuiste alto?

¡No! Yo era enano acá. Jugaba de volante por derecha, de puntero, también por izquierda. A mí me gustaba jugar donde sea. Llegué a la ‘U’ midiendo 1.76 metros y después, cuando llegué a la selección, me midieron y estaba en 1.83 y medio. ¡Ni cuenta me había dado!

Pocho Dulanto en Lateando con Puchungo
Pocho Dulanto en Lateando con Puchungo

DE CONTAR CARTULINAS A JUGAR FÚTBOL PROFESIONAL

Antes del fútbol profesional también trabajaste en Lau Chun. ¿Qué hacías?

Me pusieron en almacén, a contar cartulinas. Después me subieron a vendedor. Yo trabajaba y también jugaba para Lau Chun, así que tenía dos sueldos.

¿Y de ahí te vas a Hijos de Yurimaguas?

Sí. Cuando me salió la posibilidad hablé con don Jorge Lau. Él me decía: “Yo te doy carrera acá, ponte a estudiar y puedes hacer una línea de carrera”. Pero a mí me jalaba el fútbol. Hablé con mi mamá y me dijo: “Tú decide”. Y me incliné por el fútbol.

¿Cuánto te pagaban en Yurimaguas?

Cien dólares mensuales. En Lau Chun ganaba más. Don Jorge me preguntó cuánto iba a ganar y cuando le dije cien dólares me dijo: “¿Te vas a ir por cien dólares? Acá ganas más”. Pero yo quería irme a jugar.

La apuesta terminó dando resultado. Dulanto recordó que con la llegada del técnico Miguel Ángel Arrué encontró una nueva posición dentro del campo. El entrenador lo convirtió en líbero y hasta tenía una peculiar manera de explicar sus movimientos tácticos: utilizaba sus propios cigarros para ubicar a los futbolistas sobre una improvisada ‘pizarra’.

¿Cómo hacía Arrué para explicarte cómo jugar de líbero?

Agarraba sus cigarros porque no había tabla. No es broma. Los acomodaba y comenzaba a hacer su táctica con los cigarros: “Tú vas a hacer esta posición, haces esto...”. Y ahí me quedé jugando.

SU LLEGADA A LA ‘U’ Y EL CAMBIO DE SU VIDA

Después llega Universitario. ¿Cambió tu vida cuando llegaste a la ‘U’?

Sí, era distinto. La gente ya te miraba totalmente diferente. Lo mío fue rapidito: de Yurimaguas chapé la ‘U’ y de ahí, al toque, selección. La ‘U’ es una vitrina que te da.

¿Tu familia siempre apoyó que fueras futbolista?

Mi papá sí, mi mamá al comienzo no. Yo salía a las siete de la mañana y aparecía a las seis de la tarde. Mi vieja me decía: “Ponte a estudiar”. Ella quería que estudiara Contabilidad.

¿Llegaste a estudiar?

Sí, estudié Contabilidad. Hice auxiliar de Contabilidad y nunca más. A mí me hubiese gustado estudiar Administración de Empresas.

SU HIJO TAMBIÉN CRECIÓ EN MANGOMARCA

Durante la caminata, Pocho y Puchungo llegaron hasta una de las canchas de tierra del barrio. Allí, el exfutbolista recordó que su hijo Gustavo Dulanto, pese a haber comenzado a abrirse camino internacionalmente, nunca perdió el vínculo con Mangomarca.

Pocho Dulanto en Lateando con Puchungo
Pocho Dulanto en Lateando con Puchungo

¿Acá vino a jugar tu hijo incluso después de disputar la Champions?

Acá vino mi hijo a jugar también, después de la Champions. Él se crio acá. Ese era el vacilón, venir aquí a la tierra. Esta era la cancha donde nosotros parábamos.

La anécdota coincide con el recorrido registrado en el programa: Pocho señala la cancha y recuerda que su hijo regresaba a jugar allí porque “se crio acá”.

Gustavo Dulanto junto a su padre exdefensa crema Alfonso Pocho Dulanto
Gustavo Dulanto junto a su padre exdefensa crema Alfonso Pocho Dulanto

SU AVENTURA EN GRECIA

También jugaste en Grecia. ¿Qué recuerdas de esa etapa?

Vivía en la casa de Percy Olivares. Aprendí algunas cosas allá, hasta a contar en griego.

POCHO DULANTO SE CASA CON SU ‘MATADORA’

Y cuando parecía que ya había contado todo, ‘Pocho’ sorprendió a Puchungo con una noticia de su vida sentimental: planea casarse con su pareja, a quien cariñosamente llama su ‘Matadora’, y hasta reveló el lugar que tienen en mente para celebrar la boda.

Pocho Dulanto en Lateando con Puchungo
Pocho Dulanto en Lateando con Puchungo

¿Así que se viene el matrimonio?

Sí

¿Y dónde sería?

Sería en el Monumental. Ella es capitana de la ‘U’.

Alfonso Pocho Dulanto y su esposa la voleibolista Miriam Patiño.
Alfonso Pocho Dulanto y su esposa la voleibolista Miriam Patiño.

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