Cuando deje los grandes conciertos —idea que no estipula el retiro total— Cecilia Bracamonte piensa en el dibujo con carboncillo, la pintura, las caminatas por antiguos barrios de Lima y todo aquello que la fama musical puso en segundo plano. Sin darse cuenta pasaron 60 años dedicados al escenario, camino que hoy la lleva poner su vida personal en primer plano, no sin antes dar un último gran espectáculo el 8 de noviembre en el Gran Teatro Nacional.

La cantante peruana presentará a finales de octubre un nuevo disco con reversiones, jazz, fusión con vals y una incursión en el huayno.
La cantante peruana presentará a finales de octubre un nuevo disco con reversiones, jazz, fusión con vals y una incursión en el huayno. / Rochi León

Leer artículo completo en elcomercio.pe →