Este Búho leía en un portal argentino unas recientes declaraciones de la diva Susana Giménez, quien dijo que a sus 82 años ya ha renunciado al amor para siempre y que el próximo año se estrenará su serie biográfica, al igual que lo acaba de hacer Moria Casan en el streaming con gran éxito. ‘No sufro por nadie. No tengo que pagar nada que no me corresponda. Estoy tranquila’.

Este columnista se pone a alucinar lo interesante que será esa serie con todo lo vivido por Susana. Solo para que conozcan un ‘cachito’ de la vida del la rubia les recomiendo la serie de Netflix ‘Monzón’.

Desde niño fui fanático de los grandes boxeadores. Carlos Monzón fue uno de aquellos grandes y la serie cuenta la historia de este extraordinario campeón mundial de peso mediano, quien fuera monarca indiscutible de la categoría (1970-1977) y que se retiró como campeón después de catorce defensas.

Recuerdo que sus dos últimas encarnizadas peleas las transmitieron en vivo y en directo a todo el país, épicos combates con el colombiano Rodrigo ‘Rocky’ Valdez, y por eso el argentino es un referente. El pugilista nació en un hogar muy humilde en la provincia de Santa Fe y sus padres tenían ascendencia de la etnia mocoví.

De ahí su imagen de morocho latino de pelo lacio y negrísimo que le daba tanto ‘jale’ con las damas europeas, continente donde realizó la mayoría de sus combates para retener su título y se convirtió en un verdadero ídolo, a tal punto que no solo ganaba millonarias bolsas boxeando, sino también como actor de cine, adonde llegó de la mano de su novia, la sensual actriz argentina Susana Giménez.

A los veinte años tuvo un hijo, Carlos Alberto, y luego se casó con Mercedes García, ‘Pelusa’, cuando ella tenía 15 años, con quien tuvo tres retoños: Silvia, Abel y Carlos Raúl. Pero dejó a su familia por su explosivo romance con Susana Giménez. Este idilio duró cuatro años, que terminó con denuncias de maltrato físico por parte de la actriz, quien después de años definió su relación así: ‘Fue lo mejor y lo peor que me pudo pasar en la vida’.

En 1981, Monzón se comprometió con la modelo uruguaya Alicia Muñiz, con quien tuvo otro ‘cachorro’, Maximiliano. Se separó de Alicia en 1984, pero en febrero de 1988, cuando ambos regresaron a su casa a las cinco de la mañana de una noche de fiesta en el balneario de Mar del Plata, se suscitó una de las tantas violentas peleas de la pareja. Esa vez la exmodelo cayó del balcón del segundo piso al pavimento y falleció.

Por ello, el campeón perdería su último combate y no en un ring, sino en un tribunal de justicia: el 3 de julio de 1989 lo condenaron a once años de prisión por el asesinato de la madre de su hijo. Monzón estaba por cumplir seis años de su condena, aquel 8 de enero de 1995. Tenía permiso para trabajar como instructor en un gimnasio de su ciudad natal, Santa Fe, todos los días, con la condición de que llegara en la noche a dormir al penal. Estaba de regreso muy apurado por el horario, conduciendo a 140 kilómetros por hora, cuando se desbarrancó y el auto se estrelló tras dar siete vueltas de campana. Su muerte fue instantánea.

El campeón, según la crítica deportiva de su país, está entre los cinco mejores deportistas argentinos de todos los tiempos junto al mítico corredor de autos Juan Manuel Fangio, Diego Armando Maradona, el tenista Guillermo Vilas y Lionel Messi. Apago el televisor.

MÁS INFORMACIÓN:

Leer artículo completo en trome.com →