A casi dos meses del sismo del 18 de julio, familias del centro poblado de Pumpunya, en el distrito de Chongos Bajo, provincia de Chupaca, continúan a la espera de atención para acceder a módulos de vivienda. Según la presidenta comunal, Karina Lozano Páucar, el padrón inicial registró a 282 afectados, pero el sistema del Ministerio de Vivienda solo reconoce a 125.

Pumpunya fue una de las zonas más afectadas por el movimiento sísmico. De acuerdo con la información proporcionada, cuatro pobladores murieron y cerca de la mitad del centro poblado quedó destruida. La dirigente señaló que varias familias perdieron viviendas, ropa, cosechas, animales y documentos.

En Chongos Bajo y comunidades cercanas, algunas familias permanecen en carpas, mientras otras regresan durante el día a sus viviendas dañadas para retirar pertenencias, alimentos, herramientas o bienes de uso cotidiano. (Foto: Jhefryn Sedano - imagen referencial de archivo de Huanca York Times) Nota relacionada

Después del sismo, la emergencia continúa: familias de Chupaca reconstruyen sus vidas entre carpas, miedo y abandono

En Chongos Bajo y comunidades cercanas, algunas familias permanecen en carpas, mientras otras regresan durante el día a sus viviendas dañadas para retirar pertenencias, alimentos, herramientas o bienes de uso cotidiano. (Foto: Jhefryn Sedano - imagen referencial de archivo de Huanca York Times)

“Se quedaron solo con la ropa que vestían esa noche”, contó la dirigente a Huanca York Times.

Observaciones al padrón

Lozano Páucar indicó que el 19 de julio se realizó un empadronamiento con personal de Indeci, en el que se registró a 282 afectados. Sin embargo, al revisar el sistema del Ministerio de Vivienda para la entrega de módulos, solo encontró a 125 personas reconocidas.

Esta diferencia deja fuera del registro a 157 familias que, según la presidenta comunal, también resultaron afectadas por el sismo. La dirigente atribuyó el problema a que la Municipalidad de Chongos Bajo no habría cargado la información dentro del plazo establecido.

“Al revisar el sistema del Ministerio de Vivienda para las casas modulares, me doy con la sorpresa de que solo figuran 125 damnificados y no los 282 registrados. Están dejando fuera a más de la mitad del pueblo”, señaló.

Daños en viviendas y servicios

Las viviendas de adobe y tapia fueron las más afectadas, aunque algunas construcciones de material noble también presentan rajaduras. Además, el sistema de agua potable, instalado en 1987, colapsó por la rotura de tuberías y daños en los reservorios.

Según la información recogida, la población se abastece de agua de manera provisional. Lozano Páucar también indicó que la Junta Administradora de Servicios de Saneamiento cuenta con un padrón de 362 familias, que representan alrededor de mil personas entre niños y adultos.

Distribución de módulos

La presidenta comunal también cuestionó la distribución de módulos de vivienda. Según su versión, 68 fueron destinados a Chongos Bajo y 48 a Pumpunya, pese a que este último centro poblado fue uno de los puntos más afectados por el sismo.

“Mientras tanto, en Pumpunya seguimos en carpas”, reclamó.

A estos módulos se suman otros cinco enviados por el Gobierno Regional de Junín. De acuerdo con Lozano Páucar, estos todavía permanecen almacenados y no han sido entregados a las familias.

La dirigente señaló que los vecinos continúan retirando escombros mediante faenas. También afirmó que la ayuda estatal recibida hasta ahora consistió en cinco kilos de arroz por persona y dos frazadas por familia, aunque no alcanzó para todos.

“Ya perdimos la fe en el Estado”, dijo.

La preocupación aumenta por la cercanía de la temporada de lluvias. Mientras varias familias permanecen en carpas expuestas al frío y al viento, la comunidad solicita una nueva evaluación del padrón para definir la atención de quienes no figuran en el registro oficial.

Lea la nota original aquí o visita el medio HYTIMES.PE

Leer artículo completo en inforegion.pe →