Los investigadores hallaron daños en el glaciar Weyprecht y revelaron que el calentamiento en Jan Mayen desde la década de 1970 ha debilitado las laderas montañosas, facilitando estos deslizamientos.
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Kevin Charalla NájeraEscucharResumenCompartirEl calentamiento global estaría cambiando la forma en que responden las montañas y glaciares del Ártico ante los terremotos. Un estudio de GEOMAR, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), encontró que el deterioro del permafrost podría estar debilitando las laderas congeladas y aumentando su vulnerabilidad frente a fuertes sacudidas.
La investigación tomó como referencia el terremoto de magnitud 6,5 que golpeó la isla noruega de Jan Mayen el 10 de marzo de 2025. Apenas tres minutos después del sismo, una enorme avalancha de rocas se desprendió de una pendiente volcánica y terminó cubriendo entre 30% y 50% del glaciar Kjerulf.

Un terremoto desencadenó una enorme avalancha en el Ártico
El sismo provocó el desprendimiento de entre 0,81 y 1,17 millones de metros cúbicos de material volcánico. Las rocas descendieron por la ladera situada sobre el glaciar Kjerulf y se extendieron sobre la superficie helada hasta aproximarse a la costa.
También detectaron daños en el vecino glaciar Weyprecht, donde se produjeron desprendimientos de grandes masas de hielo. Tras revisar cuatro décadas de imágenes satelitales, el equipo no encontró evidencias de un episodio de dimensiones similares asociado a terremotos anteriores en la isla.


Permafrost
El deshielo del permafrost podría estar debilitando las montañas
La explicación estaría relacionada con el deterioro del permafrost, el suelo que permanece congelado durante largos períodos y que contribuye a mantener unidas las rocas. Cuando las temperaturas aumentan, el hielo presente en las grietas puede desaparecer y reducir la estabilidad de las laderas.
Los datos climáticos analizados por los científicos muestran que Jan Mayen se ha calentado desde la década de 1970, mientras los períodos de frío extremo se han vuelto menos frecuentes. El estudio plantea así que el terremoto fue el detonante de la avalancha, pero que el calentamiento previo pudo haber preparado el terreno para que el desprendimiento fuera mucho mayor.
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