Entre enero y mayo último movilizaron, en promedio, S/ 16,546 millones al mes, 25.9% más que la media del año pasado (S/ 13,140 millones), según datos del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP).
El número de operaciones también avanzó, en 26.4%, al pasar de 178 millones mensuales, en promedio, a 225 millones en ese lapso.
Ambos indicadores se duplican si se comparan con el 2024, cuando el promedio mensual era de S/ 7,120 millones en 102 millones de operaciones.
Para Martín Santa María, gerente general de Liquidez Capital Perú, este crecimiento responde principalmente a un cambio en los hábitos de pago de los peruanos que incluye la sustitución progresiva del efectivo por medios digitales.
El ejecutivo explicó que la interoperabilidad impulsada por el BCR –desde el 2023 en el país– permitió ampliar el uso de la infraestructura de transferencias interbancarias al ámbito de los pagos. Antes, una transferencia requería conocer el código de cuenta interbancario (CCI) del destinatario; pero con la incorporación del alias, como el número de celular, y el código QR, la operación se volvió mucho más sencilla para el usuario.
Facilidad
“Lo que se hizo fue implementar un alias, una forma de llamar distinto al CCI para que todo el mundo tenga más facilidad”, señaló Santa María. En la práctica, detrás de un número de celular o un QR aún existe un CCI. El alias funciona como una “máscara” que evita ingresar los 21 dígitos de la cuenta.
A ello se añade la inclusión de nuevas funciones dentro de las propias billeteras, sostuvo Fernando Barrios, especialista del mercado de pagos. Estas plataformas han dejado de concentrarse únicamente en las transferencias de dinero y han introducido servicios en los últimos años, como cambio de moneda, remesas y préstamos.
“La diversificación de herramientas ha conseguido ampliar los momentos en los que el usuario recurre a una billetera digital. Se vuelve más cotidiano abrir el aplicativo y transferir dinero, sobre todo para montos bajos, inferiores a S/ 500”, expresó.
Asimismo, afirmó que la propia experiencia de los consumidores impulsa la adopción, especialmente entre los pequeños comercios. Cuando un cliente llega sin efectivo a un negocio y este no acepta billeteras digitales, puede optar por comprar en otro que sí las utilice.
Este proceso tiene un efecto de masificación, en el que la aceptación de pagos digitales por parte de los comercios y otros nichos incentiva a más consumidores a utilizarlos y viceversa.
Potencial
Aunque la expansión ha sido significativa en los últimos años, el crecimiento todavía tendría amplio potencial para continuar. “La tasa de penetración en el Perú aún no es muy elevada”, afirmó Santa María, al considerar que una parte importante de las transacciones aún se realiza en efectivo. Por ello, estimó que los pagos digitales continuarán en aumento a ritmo acelerado.
Para Barrios, la competencia entre las distintas billeteras también contribuirá a ampliar el ecosistema, debido a que cada plataforma buscará incorporar nuevos servicios y atraer a diferentes grupos de usuarios. Entre ellos destaca a los menores de edad, que progresivamente pueden acceder a herramientas de pago digital bajo autorización de sus padres.
SOBRE EL AUTOREconomista de la Universidad de Piura. Actualmente se desempeña como redactor de Finanzas en Diario Gestión.
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