“Dynamite”, “Butter”, “MIC Drop”, “Idol”, “Fake Love”. Temas capaces de atravesar idiomas, años y etapas de una banda que pasó de siete muchachos surcoreanos persiguiendo un sueño a convertirse en uno de los fenómenos musicales más importantes del pop contemporáneo. Pero en su actual gira hay también un espacio para lo imprevisible.

BTS terminó el último fin de semana una serie de cuatro conciertos en el SoFi Stadium de Los Ángeles. Fueron sus presentaciones del 1, 2, 5 y 6 de septiembre, parte del “Arirang World Tour”, la gira con la que RM, Jin, SUGA, j-hope, Jimin, V y Jung Kook volvieron juntos a los grandes escenarios después del periodo marcado por el servicio militar obligatorio de sus integrantes.

A simple vista, cada noche podía parecer parte del mismo espectáculo. La apertura con “Hooligan” y “Aliens”, la presencia de canciones de “Arirang” y el regreso de éxitos como “Run BTS”, “Not Today”, “Fire” o “Idol” construyeron una estructura reconocible durante las cuatro jornadas. Hasta que llegó el encore. Entonces BTS abrió una puerta hacia su pasado.

Cuatro noches, cuatro finales

El 1 de septiembre, después de “Come Over”, “Butter” y “Dynamite”, aparecieron “Boy in Luv” y “Magic Shop”.

Un día después, esas dos canciones desaparecieron. En su lugar, BTS interpretó “Love Maze” y “Silver Spoon”.

Cuando el grupo regresó al SoFi Stadium el 5 de septiembre, volvió a modificar ese tramo: esta vez sonaron “Home” y “Pied Piper”.

En la cuarta noche llegaron “Whalien 52” y “Spring Day”. La primera tenía un significado especial. De acuerdo con los registros disponibles del repertorio de la gira, BTS no la interpretaba en concierto desde 2019.

No se trató solo de alterar el orden del repertorio. BTS interpretó ocho canciones distintas a lo largo de cuatro noches, todas concentradas en un tramo del show que funciona como una puerta abierta a diferentes etapas de su discografía.

¿Qué podría pasar en Perú?

Y allí aparece Lima. BTS se presentará en el Estadio San Marcos el 7, 9 y 10 de octubre de 2026, tres fechas confirmadas oficialmente. Las dos primeras anunciadas provocaron tal demanda que Bighit Music añadió posteriormente el concierto del miércoles 7.

Eso convierte al Perú en un caso particularmente interesante dentro de la gira: tres noches en una misma ciudad y, por lo visto hasta ahora, un espectáculo que no necesariamente guarda todas sus cartas en el mismo lugar.

¿Significa esto que BTS cambiará canciones también en Lima? No necesariamente. El repertorio definitivo de los conciertos peruanos no ha sido anunciado, y sería incorrecto presentar los cambios ocurridos en Los Ángeles como una confirmación de lo que sucederá en San Marcos.

Pero el patrón existe. Y para quienes compraron entradas para dos o incluso las tres fechas peruanas, ofrece una razón adicional para observar el encore: la experiencia podría no ser idéntica de una noche a otra.

El regreso

“Arirang”, publicado el 20 de marzo, es su quinto álbum de estudio y marcó el retorno discográfico del grupo tras varios años en los que sus integrantes desarrollaron proyectos individuales y cumplieron con sus obligaciones militares.

La gira podía haberse limitado a presentar esa nueva etapa. En Los Ángeles, el grupo permitió que canciones de diferentes momentos de su historia reaparecieran durante el cierre. Algunas pertenecen a discos centrales de su catálogo; otras tienen un vínculo particularmente emocional con Army.

Tres noches y muchas posibilidades

El “Arirang World Tour” llegará a Latinoamérica en octubre. Bogotá será la primera parada de este tramo antes de las tres presentaciones de Lima. Luego vendrán Santiago, Buenos Aires y São Paulo.

En San Marcos, cada concierto está programado para comenzar aproximadamente a las 8 p.m. y Ticketmaster estima una duración cercana a las tres horas.

¿Habrá una canción distinta el 7 de octubre? ¿Otra el 9? ¿Guardarán alguna especialmente significativa para despedirse de Lima el día 10? BTS no lo ha revelado. En esta gira, saber cómo empieza el concierto no necesariamente permite saber cómo terminará.

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