La fiscalización tributaria aparece como una de las principales barreras que enfrentan las pequeñas y medianas empresas en su relación con el Estado.

Así lo revela el estudio Empresas y Estado: Diagnóstico de barreras y oportunidades para la formalización y el crecimiento”, elaborado por Ipsos Perú por encargo de ComexPerú.

El principal dato del informe es que el 69% de las pymes identifica a Sunat como la entidad cuyas fiscalizaciones generan mayor impacto negativo en su operación.

Criterios variables

El problema no parece ser únicamente la intensidad de la fiscalización, sino la forma en que esta se realiza. El 40% de las pymes considera que las fiscalizaciones de Sunat tienen un carácter principalmente sancionador.

A ello se suma un problema de predictibilidad: el 88% de las pymes señala que los criterios o interpretaciones de los fiscalizadores de Sunat cambian con alguna frecuencia.

“Una fiscalización poco predecible eleva los costos de cumplimiento y puede terminar convirtiéndose en una barrera adicional para crecer dentro de la formalidad”, señaló Patricia Rojas, Public Affairs Senior Director de Ipsos Perú.

No solo pequeñas empresas

Las dificultades relacionadas con la fiscalización se intensifican entre las empresas de mayor tamaño.

De acuerdo con el estudio, el 82% de las grandes empresas identifica el manejo de fiscalizaciones como su principal problema frente al aparato estatal, mientras que un 47% señala que los inspectores de Sunat cambian de criterio con frecuencia durante los procesos de auditoría.

“La interacción institucional evoluciona con el tamaño del negocio. La supervisión municipal inicial da paso a una fiscalización tributaria y laboral simultánea en los segmentos superiores. Este aumento en los puntos de contacto representa un reto adicional para el crecimiento de las empresas”, apuntó Rojas.

Hacia una nueva formalidad

Frente a esta realidad, ComexPerú plantea avanzar hacia una Nueva Formalidad, que ponga también el foco en las condiciones que enfrenta una empresa una vez que decide ingresar y permanecer en la formalidad.

“Quizás parte del problema está en la manera como hemos planteado la pregunta. No deberíamos preguntarnos solo por qué una empresa permanece en la informalidad. También debemos preguntarnos qué ocurre cuando una empresa decide ser formal”, señaló Jaime Dupuy, director ejecutivo de ComexPerú.

En ese sentido, el líder gremial planteó que si bien la fiscalización es indispensable, no puede ser un costo adicional a la formalización.

“Si queremos ampliar la base tributaria, el Estado no puede concentrar sus esfuerzos en aumentar la presión sobre quienes ya cumplen. Necesitamos una Sunat que fiscalice con criterios claros y predecibles, que facilite el cumplimiento y que concentre también sus esfuerzos en incorporar a quienes permanecen fuera de la formalidad”, concluyó Dupuy.

Leer artículo completo en gestion.pe →