Seis años después del asesinato del defensor ambiental Roberto Carlos Pacheco Villanueva, ocurrido en medio de amenazas y conflictos por la ocupación ilegal de la concesión forestal de su familia en Madre de Dios, la justicia emitió una primera sentencia contra cuatro de los implicados. El Juzgado Penal Colegiado Supraprovincial de Tambopata los condenó, por unanimidad y en primera instancia, a cadena perpetua como coautores del delito de sicariato agravado.

El Poder Judicial dio a conocer la decisión el viernes 4 de septiembre, que alcanza a Hilario Mamani Churata, Leonidas Crisólogo Mujica Mayorga, Marwin Brandon Pinche Bautista y Rolando Becerra Rayme, según informó Radio Madre de Dios. Sin embargo, los cuatro todavía pueden impugnar la sentencia y no ingresarán inmediatamente a prisión. El tribunal suspendió la ejecución de la pena hasta que el fallo quede firme, por lo que los cuatro continuarán en libertad mientras resuelven el proceso y deberán cumplir las restricciones que impuso el Poder Judicial.

Nota relacionada

Capturan a involucrados en asesinato del ambientalista Roberto Pacheco Villanueva

Ayer, 3 de octubre, en forma simultánea, la Policía Nacional del Perú realizó operaciones policiales respecto a la ejecución de…

Las pruebas que sustentaron la sentencia

El crimen ocurrió el 10 de septiembre de 2020 en la concesión forestal de la familia Pacheco, ubicada en la comunidad de San Juan, en Madre de Dios. De acuerdo con la sentencia, una parte central de las evidencias corresponde a comunicaciones telefónicas interceptadas en las que se hacía referencia al asesinato, al pago de S/ 5 mil y a coordinaciones realizadas antes del desplazamiento hacia la concesión.

El tribunal también consideró que los acusados se trasladaron juntos en un mismo vehículo y que las autoridades encontraron dentro de este un celular robado a un trabajador de la concesión. La investigación atribuye a Hilario Mamani Churata el encargo del asesinato, mientras que los otros tres sentenciados habrían participado en tareas de coordinación, intermediación y logística relacionadas con el crimen.

Además de la cadena perpetua, el juzgado estableció una reparación civil de S/ 60 000 que los cuatro condenados deberán pagar de manera solidaria a los herederos de Roberto Pacheco. La lectura íntegra de la sentencia ha sido programada para el 14 de septiembre a las 6 de la tarde.

El crimen ocurrió el 10 de septiembre de 2020 en la concesión forestal de la familia Pacheco, ubicada en la comunidad de San Juan, en Madre de Dios. (Foto: Difusión)

El acusado de realizar los disparos continúa prófugo

Hay, sin embargo, una parte del proceso que todavía permanece pendiente. Junior Rafael Ortega Rodríguez, a quien la Fiscalía atribuye los disparos contra Roberto Pacheco, no enfrentó el juicio junto con los otros cuatro acusados porque permanece desaparecido. Ante la imposibilidad de las autoridades de ponerlo a disposición de la justicia, el Poder Judicial lo declaró reo contumaz.

Su ausencia no significa que haya quedado fuera definitivamente del caso. Si las autoridades lo ubican, el Poder Judicial podrá someterlo al juicio correspondiente para determinar su responsabilidad. Si el proceso demuestra su culpabilidad, los jueces podrán dictar una sentencia en su contra. De esta manera, aunque el fallo contra los otros cuatro implicados representa un avance en el proceso, todavía queda pendiente juzgar al hombre que la Fiscalía señala como autor de los disparos.

Años de invasiones y amenazas antes del crimen

El asesinato de Roberto Pacheco no ocurrió de manera aislada. Durante años, su familia había denunciado invasiones y actividades de tala ilegal dentro de las 842 hectáreas de su concesión forestal. Su padre, Demetrio Pacheco, defensor ambiental y vicepresidente del Comité de Gestión de la Reserva Nacional Tambopata, señaló después del crimen que las invasiones habían comenzado en 2012 y que, desde entonces, había presentado al menos ocho denuncias por deforestación.

Según información recogida por Mongabay Latam después del asesinato, Roberto fue encontrado sin vida el 11 de septiembre de 2020 en una trocha cercana a la comunidad de San Juan. Su padre y compañeros de trabajo habían iniciado su búsqueda después de que no regresara de las labores que realizaba en la concesión. Su cuerpo presentaba dos impactos de bala: uno en la cabeza y otro en la cadera.

Las amenazas también habían alcanzado directamente al joven defensor ambiental. En abril de 2020, apenas unos meses antes del crimen, seis personas que realizaban tala dentro de la concesión le habrían advertido que debía abandonar el lugar. Los antecedentes se remontaban incluso a 2017, cuando Roberto fue amenazado con un arma y un machete, golpeado y sufrió la destrucción de bienes personales. Frente a estos hechos, su familia llegó a solicitar garantías para proteger su vida.

El asesinato generó preocupación dentro y fuera del país. La entonces relatora especial de las Naciones Unidas sobre la situación de los defensores de derechos humanos, Mary Lawlor, lamentó públicamente su muerte, mientras que Amnistía Internacional emitió una Acción Urgente ocho días después del crimen. El caso se convirtió en uno de los asesinatos de defensores ambientales registrados en Madre de Dios durante los últimos años. En 2022, otro defensor de la región, Juan Julio Fernández Hanco, también perdió la vida en un ataque.

Leer artículo completo en inforegion.pe →