Ciencia06 Sep 2026 | 11:55 hArqueólogos encontraron bajo un lago las ruinas de una ciudad de la Ruta de la Seda tragada por un terremoto hace 600 años

La erosión del lago amenaza con dañar estas estructuras y sepulturas, por lo que los investigadores intensifican su estudio para preservar esta herencia histórica.

Un próspero centro de la Ruta de la Seda yace congelado en el tiempo bajo un lago de Asia Central. Foto: Karakol hubFoto del autorRenzo LozaEscucharResumenCompartir

Bajo las aguas poco profundas del lago Issyk-Kul, en Kirguistán, arqueólogos localizaron los restos de un antiguo asentamiento vinculado con la Ruta de la Seda. La ciudad quedó sumergida hace unos seis siglos y conserva edificios, objetos cotidianos y una extensa necrópolis musulmana.

Durante el otoño de 2025, un equipo internacional de buzos exploró cuatro sectores del fondo del lago, a profundidades de entre uno y cuatro metros. Allí encontró construcciones de ladrillo cocido, estructuras de piedra y madera, grandes recipientes de cerámica y un molino de piedra utilizado para procesar granos.

Uno de los hallazgos más llamativos fue un fragmento arquitectónico decorado que podría haber pertenecido a un edificio importante. Los investigadores plantean que pudo tratarse de una mezquita, un baño o una madrasa. Las muestras de madera recuperadas fueron enviadas para realizar análisis dendrocronológicos y de radiocarbono.

Un fragmento de una jarra antigua encontrado en el yacimiento arqueológico. Foto: Elizaveta Romashkina

Un fragmento de una jarra antigua encontrado en el yacimiento arqueológico. Foto: Elizaveta Romashkina

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Una necrópolis musulmana bajo las aguas

Los arqueólogos también identificaron una extensa zona funeraria de unos 300 por 200 metros. Los entierros corresponden a una comunidad musulmana, ya que los restos presentan una orientación compatible con la qibla, la dirección de La Meca.

Dos esqueletos, pertenecientes a un hombre y una mujer, fueron recuperados para su estudio. La extracción estuvo relacionada con el riesgo de que la erosión causada por las aguas del lago termine dañando los enterramientos.

En otro sector apareció un gran recipiente conocido como khum, utilizado para almacenar productos. Sin embargo, se encontraba tan profundamente enterrado en el sedimento que los investigadores decidieron dejarlo para una futura temporada de trabajo.

Los hallazgos muestran que el asentamiento tuvo una actividad importante y estuvo relacionado con las rutas comerciales que atravesaban Asia Central.

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Un terremoto habría cambiado para siempre el asentamiento

Valery Kolchenko, de la Academia Nacional de Ciencias de la República Kirguisa, señaló que la ciudad quedó bajo las aguas del lago tras un terremoto ocurrido a comienzos del siglo XV. El investigador considera que sus habitantes posiblemente habían abandonado el lugar antes de que ocurriera el desastre.

"El lugar quedó bajo las aguas del lago", explicó Kolchenko al describir el destino del asentamiento, al que considera una ciudad o una gran aglomeración comercial ubicada en una zona importante de la Ruta de la Seda.

El arqueólogo incluso comparó el episodio con Pompeya, debido a que una catástrofe natural puso fin a la vida del asentamiento y dejó sus restos preservados bajo una nueva cobertura.

El sitio también permite reconstruir la diversidad cultural de la región. Según Maksim Menshikov, del Instituto de Arqueología de la Academia de Ciencias de Rusia, el asentamiento habría reunido inicialmente distintas tradiciones religiosas, entre ellas el tengrismo, el budismo y el cristianismo nestoriano. Posteriormente, el islam adquirió mayor presencia, en parte por razones relacionadas con las actividades comerciales.

Ahora, el agua que durante siglos conservó los restos también amenaza con deteriorarlos. Las olas están erosionando la necrópolis y otras estructuras, por lo que los investigadores buscan documentar el lugar antes de que parte de esta evidencia desaparezca.

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