Este Búho felicita a la Policía Nacional del Perú por haber participado en la captura del sanguinario cabecilla de ‘Los Pulpos’, Jhonsson Smit Cruz Torres, ‘Jhonsson Pulpo’. Como dice el general Víctor Revoredo es un irrecuperable y un peligro para la sociedad que tenía que caer sí o sí. Responsable de múltiples secuestros, extorsiones y asesinatos, además de darle protección a la terrible minería ilegal.
Los expertos señalan que a través de los años han obtenido millones de soles con esas actividades de la muerte. ‘Jhonsson Pulpo’, quien tiene una cadena perpetua, no puede estar en cualquier cárcel porque va a hacer todo para seguir ‘batuteando’ a su organización criminal.
Imagínense si lo encierran en el penal El Milagro de Trujillo. Para él sería como el patio de su casa, el paraíso. Este monstruo no puede estar ni en Challapalca, donde la seguridad ya ha sido vulnerada. Debe estar en la Base Naval del Callao, incomunicado y encerrado en su celda 23 de las 24 horas del día y solo debe tener una hora de patio, siempre vigilado.
Debe ser tratado como ‘El Chapo’ Guzmán, quien está preso en una cárcel de máxima seguridad en Estados Unidos. El narcotraficante mexicano se está volviendo loco en la prisión ADX Florence, en Colorado. Y se lo merece por todo el daño que le hizo a la sociedad. Informes revelaban que el otrora líder del Cártel de Sinaloa presentaba un avanzado deterioro físico y mental. Vive aislado casi por completo, con pocas visitas y sometido a un régimen extremadamente estricto. El narco sufre de alucinaciones, pérdida de memoria y escucha voces y música que no existen.
Se le impone un aislamiento de 23 horas diarias, sin contacto regular y con acceso limitado al mundo exterior. ¡Así deben ser tratadas acá en Perú todas esas lacras que extorsionan y matan! ‘El Chapo’ fue condenado en el 2019 a cadena perpetua y a ¡treinta años más!, luego que fuera extraditado dos años antes. El mafioso se quebró cuando dijo: ‘Nunca más escucharé pronunciar mi nombre’. Su juicio permitió que la opinión pública —y el jurado de Nueva York— conociera la cara más siniestra del narco.
Cobardemente ofreció ¡un millón de dólares! para que asesinaran a la modelo colombiana Andrea Vélez Fernández. Antes de que los sicarios del mexicano acabaran con su vida, fue reclutada como testigo protegida por el FBI. ¿Quién era ella y por qué ‘El Chapo’ quería silenciarla?
Fue la secretaria personal del narco ‘colocho’ Alex Cifuentes. La caleña reconoció en el juicio que ella, a pedido del sinaloense, instaló una agencia de modelos en México que solo era una fachada, pues servía en primer lugar para conseguirle las más hermosas mujeres a Joaquín, quien —según la testigo— se obsesionaba con algunas, les interceptaba sus teléfonos y si eran ‘infieles’ terminaban en una tumba o eran violentadas o desfiguradas.
La otra ‘misión’ de Vélez era encargarse de que sus ‘modelos’ les ofrecieran favores sexuales a políticos y altas autoridades militares y policiales corruptas de México, por orden de Guzmán, para mantenerlos ‘felices’ de integrar sus ‘planillas’.
También confesó que Guzmán la quería muerta porque le encargó que le ofreciera a un general mexicano ¡diez millones de dólares! para que dejara de perseguirlo. Como el militar no aceptó, el narco pensó que Andrea lo había traicionado y pidió a los ‘Hell Angels’ (Los Ángeles del Infierno), pandilla de motociclistas, que la asesinen.
La modelo pidió perdón al juez por haber trabajado para el narcotráfico. “También le pido perdón a usted, señor Guzmán. Soy la voz de muchas víctimas de esta guerra, pude sobrevivir, pero otras perdieron la vida”, sostuvo entre sollozos mientras el condenado la miraba impávidamente.
Cuando le tocó el turno de hablar, ‘El Chapo’ dijo que con él se cometió una ‘injusticia’ y que su encierro en una prisión federal ‘es una tortura física y psicológica’ las veinticuatro horas del día. La Corte de Nueva York igualmente ordenó que se le incauten propiedades y cuentas ascendentes a doce mil setecientos millones de dólares como pago de reparación civil.
Lo que más le ardió al narco fue cuando el juez dijo que sus crímenes fueron ‘de una maldad avasalladora’. Con la condena, al criminal mexicano se le acabó el mito del más famoso y escurridizo jefe del Cártel de Sinaloa. Esa ‘joyita’ sigue pudriéndose en la cárcel, porque el crimen sí paga. Así debe terminar ‘El Pulpo’ Jhonsson. Apago el televisor.
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