Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), se presentó ante la Comisión de Procedimientos Especiales del Senado, del Congreso de la República.

En la sesión le recordaron al presidente del banco que en la reunión de Davos (Suiza) del Foro Económico Mundial en 2024 mencionó: “En Perú, creo que la situación de inestabilidad política le ha pasado la factura [...] en crecimiento”.

Frente a ello, se le consultó cómo respondería a la misma pregunta en 2026: ¿Cómo se revuelve la convivencia entre la inestabilidad macroeconómica y la inestabilidad política?

Velarde fue enfático: “Me está haciendo un comentario sobre algo que dije en 2024. ¿Cómo se aplica ahora? ¿Veo una inestabilidad política [hoy]? No la veo. Supongo que este Gobierno durará 5 años [...]“.

Compra de oro

Entre otros temas planteados, algunos que habían estado en la palestra en el Parlamento anterior volvieron a ser puestos bajo los reflectores.

En un primer momento se refirió a si es posible o no que el BCRP pueda comprar el oro producido en Perú. Esto, ya han insistido los que respaldan la medida, podría “ayudar” a la formalización de los pequeños mineros y mineros artesanales. Sin embargo, como ya han reiterado analistas, esta premisa está lejos de la realidad y así lo explicó Velarde.

“Es cierto que en los últimos años ha habido una mayor demanda de oro en parte derivado del temor a Estados Unidos y sus sanciones [...] Sin embargo, entre los países más grandes que tienen oro, el que [destaca] es EE.UU. [...] y no compra nada desde hace más de 50 años. Le sigue Alemania, que tampoco compra ni una onza de oro en los últimos 50 años. Italia tampoco [compra] en 150 años. Lo que pasa es que el oro es muy volátil. Sí, uno puede ganar mucho, pero no es seguro y es altamente volátil”, indicó ante la consulta de los congresistas.

El presidente del BCRP subrayó que, además, no es la labor del banco comprar minerales.

“El problema con el oro es que, una parte, es ilegal. El que lo compre el BCRP no hace que deje de ser ilegal. Ahí falta más presencia del Estado. El oro está moviéndose por canales formales, plantas procesadoras autorizadas que lo exportan [...]”, agregó.

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