Las fuertes liquidaciones de bonos provocaron una caída drástica en sus precios y, en simultáneo, una trepada de sus rendimientos a máximos en décadas, porque los inversionistas exigen tasas más altas en compensación al mayor riesgo imperante.
Así, la tasa de los bonos del Tesoro de EE.UU. subieron a 4.799% un pico de 18 años –desde el 2008, en plena crisis financiera–. Lo mismo sucedió con las de los papeles de Inglaterra, con la tasa en 5.25%, mientras que la de Japón se empinó a su mayor nivel en 30 años. Los títulos de Perú se sumaron a la tendencia, pues en las últimas dos jornadas, la tasa se elevó de 5.9% a 5.92%, su cota más alta en tres meses.
El detonante del incremento en los costos de endeudamiento de los países es, fundamentalmente, la disparada de los precios del crudo Brent (del mercado londinense) en 7% ayer hasta US$ 95 el barril, máximo de tres meses, y del WTI de Texas en 5% a US$ 90.
La escalada de la guerra entre EE.UU. e Irán, que empezó el último fin de semana –los ataques militares entre uno y otro bando se reiniciaron luego de un mes sin agresiones–, se extendió ayer, cuando las fuerzas de Teherán bombardearon buques mercantes y naves de la armada estadounidense en el neurálgico estrecho de Ormuz, que está casi totalmente bloqueado desde finales de febrero, con el estallido del conflicto.
El paso restringido de los buques cisterna de petróleo y gas por esa vía estratégica, por más de seis meses, ha sumido en una crisis de suministro de energía al mundo que observa atribulado como los precios del crudo se encaraman y causan procesos inflacionarios en todos los países.
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Bancos centrales
La eurozona reportó ayer que su inflación a 12 meses ascendió a 3.3% en agosto, desde 2.9% en julio, la más elevada en tres años. Impacto similar se dio en Perú, donde el Índice de Precios al Consumidor saltó a 4.4%, en máximos desde el 2023.
La inflación galopante y el riesgo de que continúe a medida que el conflicto en Irán se prolonga, lleva a los inversionistas a exigir más retornos a los gobiernos por los bonos que adquieren a fin de proteger sus rendimientos reales de la subida de precios al consumidor. Les desvela, además, la posibilidad de que las presiones inflacionarias empuje a los bancos centrales a subir sus tasas de interés para contener el alza del costo de vida, pues ello afectaría aún más su inversión en bonos.
Los temores se avivan porque una trepada de las tasas de interés de la deuda gubernamental a largo plazo, puede ocasionar réplicas en la tasas de los créditos que toman familias y empresas para financiarse, lo que debilitaría la demanda de bienes y servicios en los países.
Estas cavilaciones en torno a la inflación están hoy en el centro de atención de los inversionistas y bancos centrales, porque, asimismo, el sesgo alcista del crudo continúa –en la última semana escaló 9% y en seis meses, 31%– y puede extenderse por varios meses más conforme el conflicto en Irán persiste y se agrava.
Y es que EE.UU. ha añadido al conflicto bélico presiones económicas sobre Irán, cuyo régimen teocrático parlamentarista no da señales de aspirar al cese de la guerra, si es que antes su rival no accede a que la república islámica mantenga el control de Ormuz y levante todas las restricciones y sanciones comerciales y financieras que le ha impuesto.
Nudo gordiano
Para Alfredo Thorne, director de Thorne Asociattes, “un nudo gordiano” se configura en torno a la guerra en Irán, pues no tiene fecha de término visible. Por ello, anticipó que la inflación en Perú recién volverá al rango meta del BCR –entre 1% y 3% anual– en marzo del 2027, aunque proyectó que, tras ello, seguirá en la parte alta de ese intervalo hasta fin del 2028.
Al cierre del verano la inflación volvería a la meta principalmente por un efecto base, ya que se comparará con la notoria alza de precios observada en marzo del presente año, sostuvo. Entre tanto, el costo de vida seguirá al alza por el repunte de los combustibles, fertilizantes y de los derivados del petróleo en general, a lo que se agrega el impacto del fenómeno de El Niño, dijo.
En tal sentido, advirtió que hay un riesgo alto de que en Perú el BCR tenga que elevar su tasa de interés referencia de 4.25% a 4.50% en lo que resta del año.
Ello confluye, refirió Thorne, con una subida de tasas de la deuda de largo plazo del Tesoro local, por la inflación pero también por los riesgos fiscales que rondan, como el rumbo incierto que seguirán en el Tribunal Constitucional las leyes con impacto sobre las finanzas públicas que el MEF llevará a esa instancia para anularlas, según lo anunciado por su titular, Elmer Cuba.
A su vez, el mayor costo de endeudamiento a largo plazo del Gobierno, se trasladaría a las tasas de interés de los créditos de similar duración que toma el público, agregó.

Presiones
La alta cotización del crudo lleva al mercado a esperar un incremento en las tasas de interés de referencia de los bancos centrales, pues las autoridades monetarias buscarían frenar el alza de precios. Ello, a su vez, se refleja en presiones al alza en las tasas de interés de los bonos soberanos, señaló Luis Eduardo Falen, docente de la Universidad del Pacífico.
“Recientemente, además, Kevin Warsh (presidente de la Fed) ha dado un tono más hawkish (sesgo a política monetaria restrictiva a raíz de la inflación) en su discurso”, agregó el analista. “Siempre un mayor precio del petróleo es un driver importante de la inflación”, acotó.
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Situación fiscal en EE.UU.
Las expectativas de mayores tasas de interés por el alza de precios se reflejan principalmente en el “tramo corto y medio de la curva soberana”, según Luis Eduardo Falen, de la UP. Es decir, las tasas de interés de los bonos del Gobierno en esos horizontes serían afectadas.
Sin embargo, Alfredo Thorne y Falen advirtieron que hoy existe una creciente preocupación por la situación fiscal de EE.UU., lo que influye más bien en las tasas de largo plazo, a 20 o 30 años. “Esta circunstancia afecta a todo quien va a solicitar un préstamo, así como a quien posee el bono de una empresa (a mayor tasa de interés, menor precio del bono), por ejemplo”, refirió Falen.
SOBRE EL AUTOR
Economista periodista. Estudió economía en Pontificia Universidad Católica del Perú. Editor de Finanzas por 10 años.
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Economista con trayectoria en periodismo y medios digitales.
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